Duelo a espada entre dos diputados en Francia en 1967

Juan Carlos I, el entonces rey de España sin más adjetivos, soltó el 10 de noviembre de 2007 su famoso ¿Por qué no te callas? Se lo espetó al presidente venezolano Hugo Chávez en una cumbre iberoamericana y a pesar del tenso momento, la cosa no llegó a más y, si no recuerdo mal, acabaron haciendo las paces con el tiempo. Tan sólo cuarenta años antes unas palabras semejantes acabaron algo peor. Fueron el detonante

¿Arde París? La respuesta fue la Marsellesa

La Segunda Guerra Mundial dejó muchas ciudades dañadas cuando no casi arrasadas, por unos u otros medios. Algunas localidades hasta desaparecieron del mapa, como la famosa Lídice. Dresde es uno de los casos paradigmáticos, pero también podríamos citar a Hiroshima, Londres o el mismo Berlín. París, en cambio, parece que se libró de acabar arruinada gracias a un nazi, gracias a Dietrich von Choltitz. Cuando preguntaron:¿arde París? La respuesta fue la Marsellesa. El 25 de