Los dientes de la batalla de Waterloo

(Dentadura postiza de hace un par de siglos) Es muy posible que esta curistoria les parezca algo desagradable, y no les culparía yo por ello. En cualquier caso, como siempre, hay que tener en cuenta que cada momento de la historia es diferente y que, si bien es casi imposible analizar el pasado hoy con la visión de entonces, ya que somos personas de nuestro tiempo, es un ejercicio que conviene hacer. Y así, hay

10 fotos de artilugios e inventos para proteger a los cadáveres

(Resurreccionistas, obra de Hablot Knight Browne, en 1847) Quizás, pienso ahora que lo leo, el título de esta entrada haya quedado un poco extraño e incite a pensar en que hemos caído en las temáticas esotéricas y extrañas, pero no. Seguimos en la historia. Y seguimos con el tema del que de hablábamos el sábado pasado: los resurreccionistas. Les recomendaba ese día el libro Diario de un resurreccionista, y además les decía que era un

El Gran Lafayette, el ilusionista que hizo su último número una vez muerto

(El Gran Lafayette y su perra Beauty) El Gran Lafayette nació en Alemania, en 1871, con el nombre de Sigmund Neuberger. Su padre era pintor de escenas en la Ópera de Munich y quizás eso le influyó para inclinarse por el mundo del espectáculo. Emigró a América y allí adoptó su nombre artístico, convirtiéndose en uno de los más grandes ilusionistas de su tiempo, y seguramente de toda la historia. Acompañado de varias decenas de

Islero no mató a Manolete, lo mató la sangre noruega

(Manolete brindando un toro) Islero, el toro que corneó a Manolete, forma parte desde hace años de la cultura popular. Tanto es así, que el proyecto Manhattan español, la impresionante aventura que durante varias décadas llevó a España a perseguir la bomba atómica, se llamó Proyecto Islero, precisamente por el último toro que se encontró con Manolete en los ruedos, en Linares, el 28 de agosto de 1947. Hasta se usa comúnmente en el lenguaje

El extraño testamento del millonario Wellington R. Burt

(Wellington R. Burt) Imagínense que fallece uno de esos famosos ricachones que lideran la lista de Forbes, Fortune o cualquier otra que enumere los hombres más ricos del mundo. Estoy convencido de que, a pesar de lo triste del hecho, muchos de nosotros pensaríamos al momento en los herederos y en la riada de millones que caerían en sus cuentas bancarias. En marzo de 1919 fallecía uno de esos hombres, uno de los ocho hombres

Evelyn McHale, el suicidio más hermoso

(Evelyn McHale, el suicidio más hermoso) Recuerdo una vieja historia que contaba Jesús Hermida y que hablaba de un hombre cuyo único objetivo en la vida era salir en los periódicos. Lo intentó de varios modos, sin éxito, y finalmente un día subió a la Torre Eiffel y saltó, como último cartucho para conseguir verse en los diarios. Al día siguiente efectivamente se comentaba el hecho en el periódico, pero para su mala suerte el

Casualidades de la muerte y el 20 de noviembre

(Franco, Durruti y Primo de Rivera) El 20 de noviembre de 1975, como a estas alturas todos ya sabrán, fallecía el dictador Francisco Franco. El 1 de octubre había salido al balcón del Palacio de Oriente, ante una multitud, para hablar en público por última vez. A mediados de ese mes el corazón comenzó a mandar avisos de que le quedaba poco tiempo y el 20 de noviembre, a las 04:20, se determinó oficialmente su

El cónclave del terror

(Imagen del Papa Inocencio IV) Viendo que la falta de acuerdos para gobernar España comienza a sumar meses y meses, creo que va llegando el momento de buscar nuevas orientaciones para solucionar el problema. Como en otras cuestiones, uno puede mirar a la historia como inspiración, y en este caso creo que el conocido como cónclave del terror, hecho para elegir Papa allá por el siglo XIII, puede aportar algo de luz. El 22 de

Juan Romero, el chaval que le daba la mano a RFK cuando le dispararon

(Romero junto a RFK tras el atentado) JFK, John F. Kennedy, fue asesinado en Dallas, como todos ustedes sabrán. RFK, su hermano Robert, era también un importante político y también murió asesinado. Fue el 6 de junio de 1968, y a su lado, dándole la mano, justo en ese momento, había un chico de 17 años. Fue testigo de la historia, sin pretenderlo y posiblemente sin desear que la historia hubiera pasado tan cerca de

La única vez que Scott mencionó a Amundsen en su diario

(Robert Falcon Scott) Todos conocerán la historia del explorador británico Robert Falcon Scott y sus compañeros, que en su carrera hacia la conquista del Polo Sur dejaron una de las historias más impresionantes de su época, a cambio, eso sí, de sus vidas. Scott y sus cuatro compañeros llegaron al Polo Sur el 17 de enero de 1912, para confirmar lo que venían sospechando, que la expedición del noruego Amundsen había llegado a aquel punto