Jeremy Bentham, presente sin derecho a voto

Jeremy Bentham fue un pensador inglés nacido en 1748. Ya de niño apuntaba maneras de hombre de letras y este niño prodigio sorprendió a su padre cuando fue pillado leyendo libros sobre la historia de Inglaterra. A los tres años leía este tipo de libros, a los cinco tocaba el violín, estudiaba latín… A los 12, ya estaba en la Universidad de Oxford y a los 19 ya ejercía como abogado. ¿Sorprendente? Seguro, pero esto

Muertos vivos en The Times

No teman, amigos, que no les voy a hablar de zombies, aunque he de reconocer que tienen cierto atractivo. Vamos a hablar de necrológicas, que es un tema casi igual de apasionante. En concreto, sobre algunas que se han publicado erróneamente. Durante años, supongo que igual que pasaba en España con la sección de necrológicas del diario ABC, nadie en Gran Bretaña era alguien si el día de su muerte no salía anunciada la misma

Emily Davison, la muerte de una sufragista

Emily Davison había nacido en 1872 y su lucha a favor del sufragismo, es decir, por el acceso de la mujer al voto, le costó finalmente la vida. El triste hecho ocurrió en 1913 en las carreras de caballos de Epsom. Aquel día de junio estaba allí el mismísimo rey Jorge V de Inglaterra y precisamente fue un caballo suyo, o al menos con los colores reales, el que la atropelló en plena pista, cuando

Vaya melonada de muerte

El rey Maximiliano de Austria, que tuvo en rimbombante título de emperador romano germánico desde 1493, tuvo una de esas muertes que lamentablemente no están a la altura de su protagonista. Al parecer, la afición por la fruta de este rey lo llevó a la tumba. En 1519 una indigestión provocada por unos melones acabó con la vida del emperador. Pero lo más curioso de su muerte no es haber muerto por una cuestión tan

Muertes ridículas

La verdad es que hablar de muertes tontas o ridículas tiene su aquel, porque las muertes siempre son trágicas, aunque gracias al tiempo y a la distancia, podemos hasta reirnos de algunas mueres, o al menos, sorprendernos.El dramaturgo Tennessee Williams, cuyo nombre real era Thomas Lanier Williams III, murió sólo en la habitación de un hotel. Al parecer se atragantó con la tapadera de un bote de pastillas, cuando, seguramente, pretendía abrir dicho bote con

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