Los tres papados de Benedicto IX, el papa que vendió su trono

Con la renuncia de Benedicto XVI hace unos años, en concreto el 28 de febrero de 2013, hemos vuelto a vivir estos casos de papas renunciantes. Lo habitual es que el papado se convierta en algo vitalicio y quede vacante tan sólo cuando San Pedro se encuentra cara a cara con su sucesor. Pero el caso del papa Ratzinger, de Benedicto XVI, se suma a la casi docena de papas que han renunciado al trono

El Concilio Cadavérico que desenterró al papa Formoso para juzgarle

No debería sorprender a un cristiano ser juzgado después de la muerte. Mucho menos a un papa, por tanto. Pero lo que sí sorprende es que juzguen en este mundo a un papa muerto, y que lo hagan de cuerpo presente, o al menos de los restos del cuerpo presentes. Este fue el caso que se conoce como el Concilio Cadavérico en el que se desenterró al papa Formoso para juzgarle sentado en su silla

¿Es el Papa infalible? Puede serlo, pero sólo lo ha sido una vez

Es recurrente escuchar, a menudo como excusa, aquello de que todos cometemos errores y que nadie es infalible. Frente a esto, el Concilio Vaticano Primero determinó, en julio de 1870, que algunos dogmas papales eran infalibles ya que el Papa en cuestión los emitía inspirado por el Espíritu Santo. No quiere esto decir que el Papa sea infalible, es más, es un pecador y por lo tanto puede equivocarse, por ser un humano mortal, pero

Clemente XI, los últimos serán los primeros

Clemente XI Estamos en plena época de cónclaves, cardenales, papas y Vaticano, también por lo tanto en Curistoria pongamos nuestro granito de arena a este tema. Ya saben ustedes que hay un dicho que se usa en momentos como el actual que asegura que aquel que entra al cónclave como papa sale como cardenal. Es decir, que ser favorito antes de comenzar no sólo no indica nada bueno sino que incluso puede ser contraproducente. Oportunidad

La tumba que llora antes de que muera un papa

Tumba de Silvestre II Dice una vieja leyenda que cuando se acerca la muerte del papa, la tumba del papa Silvestre II, el que vivió el fin del primer milenio, exuda más humedad de la habitual, lo que supone un indicio claro del fin del papado en curso. En la basílica de San Juan de Letrán está enterrado este papa Silvestre II, que se sentó en el trono de Pedro entre el año 999 y

El Papa que murió en la cama. Piensen mal.

Juan XII fue Papa de la Iglesia Católica unas décadas antes del fin del primer milenio, concretamente entre el año 955 y el 964. Fue nombrado a una edad muy temprana, cuando contaba con tal solo dieciséis años. Según las crónicas de la época, era un hombre sin interés por el mundo religioso y amigo de los placeres mundanos. Esto, unido a una nula formación, hicieron de su pontificado un absoluto desastre dirigido por la

El rey de España sigue siendo el rey Católico

No sería extraño que los Reyes Católicos se hubieran proclamados a sí mismos como tales, ya que los reyes tenían poder para eso y para más. Pero en este caso, fue el máximo representante del catolicismo el que les otorgó tal distinción. El papa Alejandro VI, de origen valenciano, el famoso papa Borgia, les concedió el título de Reyes Católicos a Isabel y Fernando el 19 de diciembre de 1496 a través de la bula

Nepotismo o cardenales por enchufe

A pesar de que la palabra nepotismo tiene otras etimologías, hoy les voy a relatar una que me parece más que posible y plausible y que además es muy clarificadora sobre cómo funcionó la Iglesia durante algunos siglos, que además coincidieron con los siglos en los que disfrutó de mayor poder. Según el diccionario de la RAE, nepotismo es la “desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos”. Vamos,

Origen del nombre del Vaticano

El origen del nombre del Vaticano, centro mundial de la Iglesia Católica, no es bíblico, ni latino o griego. Según parece, fueron los etruscos lo que tomaron un lugar como cementerio en una pendiente de una colina fuera de una antigua ciudad, que con el rodar de los años acabaría siendo Roma. El nombre de la diosa etrusca que guardaba la necrópolis era Vatika. Siglos después, aquella ladera fue el lugar destinado para un circo

El que fue a Sevilla perdió su silla

D. Alonso I de Fonseca (o Alonso de Fonseca y Ulloa) era arzobispo de Sevilla, allá por el año 1.500, y tenía un sobrino un poco atolondrado, por ser finos y no demasiado crueles, de momento. A pesar de todo y como “el que tiene padrino, se bautiza” (andamos hoy sobrados de dichos), D. Alonso consiguió para su sobrino el obispado de Compostela y lo mandó para allá a tomar posesión. El muchacho no fue