Las cuevas de Altamira se descubrieron gracias a un perro

La casualidad es amiga de los descubrimientos y de los inventos, bien lo sabemos. Y es casualidad que un perro se pierda por un agujero y que justo ahí haya una cueva. Que, además, la cueva sea una joya del arte rupestre, ya el algo insólito. Bien, pues las cuevas de Altamira se descubrieron gracias a un perro que se perdió por un agujero. Y por si esto fuera poco, no es un caso único.

Los fósiles de nuestra evolución, de Antonio Rosas

En ocasiones alguien me pregunta cómo selecciono los temas de los que hablo en Curistoria, y la verdad es que no hay una selección como tal, sino que van surgiendo de mis lecturas, de cosas que me voy encontrando, me cuentan o veo en algún lugar. Esto hace que unos temas estén más representados que otros, y uno de los temas damnificados es el que tiene que ver con la prehistoria, los fósiles y la

La Crisis del Messiniense, cuando se desecó el Mediterráneo

Sería maravilloso viajar hasta Mallorca sin necesidad de tomar el barco o el avión, sólo caminando en bicicleta o en autostop, cantaban Los mismos hace ya unos años. Bien, pues hace unos pocos más, unos cinco millones de años, es posible que aquello se pudiera hacer, aunque, eso sí, no había coches ni bicicletas. Todo gracias, o más bien por culpa de la conocida como Crisis del Messiniense. Todo comenzó por un movimiento tectónico que

Marsh, Cope y la Guerra de los Huesos

(Marsh, Cope y la Guerra de los Huesos) El estudio y la divulgación científica que guarda relación con los dinosaurios siempre ha sido una disciplina altamente atractiva. Se trata de un campo de estudio que ha hecho aflorar verdaderas pasiones vocacionales, algunas incluso elevadas hasta extremos inauditos. El caso que seguidamente desglosaremos ha sido referenciado historiográficamente como «La Guerra de los Huesos», un suceso que se dilató a lo largo de casi dos décadas en

Mi gran familia europea, de Karis Bojs

(Mi gran familia europea, de Karis Bojs) Me reconozco ignorante, también, en el mundo prehistórico, en el largo y alucinante viaje que nuestra especie ha hecho en las últimas decenas de miles de años. Estoy convencido de partida de que cualquier teoría y estudio sobre nuestros orígenes se enfrenta al enorme problema de la falta recurrente de pruebas y donde los hallazgos esporádicos, a la par son oro (como esa sima de los huesos de