Alemania en Francia, por tercera vez

Georgees Benjamin Clemenceau era un francés que nació en 1841 y entre otras cosas se dedicó a la política. En 1876 eran alcalde de una localidad y en 1906 ya era ministro del interior. Más tarde fue primer ministro y estuvo envuelto en las negociaciones que tuvieron lugar al finalizar la Primera Guerra Mundial. Era partidario de castigar severamente a Alemania por sus acciones entre 1914 y 1918. En una ocasión, después de la Gran

Las marroquíes, mejor que las españolas y peor que las francesas

Recordarán ustedes que hace unos meses hablábamos, en base a los vastos conocimientos del embajador de Marruecos en España durante la regencia de Doña María Cristina, de las mujeres españolas y las marroquíes. Decía el embajador que aquel harén español era flojito, flojito. Por lo tanto, podremos concluir que las mujeres marroquíes son más guapas que las españolas. Esta afirmación es otra de las joyas deductivas de los, ya famosos, profundos informes del “Centro de

El estado soy yo

No me voy a entretener en explicarles el temible egocentrismo de muchos políticos, reyes y demás pájaros de este estilo a lo largo de la historia. Algunos lo dejan bien claro, siendo dictadores que siembran el país que atemorizan de estatuas en su propio honor. Otros lo llevan al extremo y se autodefinen como absolutistas, dejando claro de antemano que primero son ellos, luego ellos y finalmente, lo que ellos quieran. Y no nos olvidemos

La muerte de Enrique II

¿Recuerdan ustedes la tonta y absurda forma de morir de Antonio Bienvenida? Una Curistoria con un título muy apropiado: Hasta el rabo todo es toro. Bien, pues volvemos a ver la parte de la muerte más curiosa y extraña. En este caso nuestro protagonista es Enrique II de Francia. Uno de los innumerables eventos de celebración de la boda de su hija con Felipe II de España fue un torneo en el Enrique II, el

La fascinante historia de Eugene Bullard

Ya saben ustedes que las conversaciones de ascensor suelen ser insulsas, cortas y generales. El tiempo, el tráfico y cosas similares son el tema a tratar, por no hablar con los acompañantes de algo más profundo. Esto nos hace muchas veces perdernos buenas conversaciones y no conocer más profundamente a nuestros compañeros de “cajón”, cuando son gente realmente interesante. Y no me estoy refiriéndose a ese vecino o vecina que… bueno, ya me entienden. No.

El regalo de Nostradamus a Felipe II

En julio de 1557 las relaciones entre el Imperio Español y Francia no eran muy cordiales, aunque sin guerra abierta. Ambos sospechaban del otro y se preparaban para el combate. En este contexto, desde Francia salió un mensajero con una escolta considerable camino de la corte española. No sólo llamaba la atención la compañía armada del mensajero, sino también sus vestiduras. Una túnica de terciopelo de vivo color y un sombrero un poco raro destacaban

Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord

Hace unos días, un amable lector del blog llamado Noel Armas Castilla, me llamaba la atención sobre Talleyrand, incitándome a conocer su impresionante curriculum. Ciertamente lo es, por lo que no puedo menos que darle las gracias a Noel por el “aviso” y no puedo menos que rendir honores al personaje.Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, francés nacido en 1754, desarrolló una vida en la que los cargos y responsabilidades políticas, diplomáticas y eclesiásticas se fueron sucediendo, dando

La criptografía y el prisionero de la máscara de hierro

Uno de esos misterios históricos aún sin resolver es la persona que se escondía detrás de la famosa “máscara de hierro”, o dicho de otro modo, quién era el hombre de la máscara de hierro. Sí, sí… el chiste fácil nos llevará a decir: Leonardo DiCaprio. Pero no nos vamos a centrar hoy en quién era el personaje, sino en un detalle criptográfico de esta historia. El hombre de la máscara de hierro, en cualquier

Maximilien de Robespierre y Luis XVI

Maximilien de Robespierre, el famoso abogado y político francés, principal responsable del Reinado del Terrror que siguió a la Revolución Francesa, tuvo una infancia nada sencilla. Su madre murió cuando era un niño, y su padre partió en busca de fortuna al otro lado del Atlántico, pero murió también al poco tiempo. Así, siendo Robespierre el mayor de sus hermanos, no era más que un niño cuando quedó como “cabeza de familia”. En esta situación,