Indeseables, de David López Cabia

(Indeseables, de David López Cabia) Constantemente se están publicando ensayos sobre la Segunda Guerra Mundial, para disfrute de todos los que somos aficionados a ese periodo. Es un goteo constante de las editoriales hacia los lectores. Lo que ya no es tan habitual es encontrar novelas bélicas de ese periodo. Algunas hay, es cierto, pero no son comunes. Las hay que usan la Segunda Guerra Mundial como escenario o como marco para determinadas historias, pero

La historia tras la foto de los ojos del odio de Goebbels

(La mirada de odio de Goebbels en la foto de Eisenstaedt) La archiconocida foto del beso celebrando el final de la Segunda Guerra Mundial fue obra de Alfred Eisenstaedt. Este fotógrafo dejó varias fotos para la historia, entre ellas, una de las imágenes más representativas de Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda del Tercer Reich. En 1933, durante la conferencia de la Liga de las Naciones, Eisenstaedt era una de los fotógrafos que cubrían el

Marcel Petiot, un asesino en serie en la Segunda Guerra Mundial

(Marcel Petiot durante el juicio) Durante la Segunda Guerra Mundial hubo asesinos terribles, asociados a la propia guerra y a las acciones brutales de exterminio de la población civil o a la eliminación de enemigos. Pero también hubo algún asesino en serie que aprovechó el conflicto para llevar a cabo sus actos, que hubiera hecho en cualquier otro momento histórico, seguramente. Es el caso de Marcel Petiot, un francés nacido en 1897, que forma parte

El cortasetos, la inesperada arma clave en el desembarco de Normandía

(Un Sherman estadounidenses, con el cortasetos Culin en el frente) El día D, en la Segunda Guerra Mundial, sigue siendo una fuente inagotable de historias, curiosidades y descubrimientos. Tal fue el despliegue de recursos e ideas, en todos los ámbitos, que casi parece inabarcable. Cuando los soldados aliados asaltaron Normandía, se encontraron con que el paisaje y el campo francés favorecían a los alemanes. La región por la que tenían que avanzar los soldados y

La emotiva historia del comandante de Saint-Lô

(El comandante de Saint-Lô) Ayer les recomendaba el libro de Wayne Vansant sobre Normandía, e insisto efusivamente en esa recomendación, y hoy volvemos a la Segunda Guerra Mundial y a Normandía, precisamente de la mano de esa obra. Y es que más allá del propio desembarco, que ya es de por sí un hecho grandioso, los combates de las semanas siguientes por hacer avanzar las líneas aliadas por el continente están repletos de grandes historias. En

Normandía, una historia gráfica del Día-D; de Wayne Vansant

(Normandía, una historia gráfica del Día-D; de Wayne Vansant) La recomendación de este sábado es un libro de La esfera de los libros, que es perfecto para acercarse al Día D, a aquel 6 de junio de 1944. Se trata de una visión ilustrada del desembarco de Normandía en la Segunda Guerra Mundial y los días siguientes, narrando los hechos más importantes y cómo fueron las evoluciones por las playas y por el territorio francés.

La habitación que fue holandesa en Canadá durante la Segunda Guerra Mundial

(La princesa Juliana y el príncipe Bernhar en Ottawa en 1942) En mayo de 1940 la familia real holandesa subía a un avión rumbo a Inglaterra, escapando del ejército alemán que avanzaba furioso. Se establecía entonces un gobierno en el exihilio londinese, pero la princesa Juliana se refugió en Ottawa, en Canadá, junto con sus dos hijas, aún niñas. Su marido, el príncipe Bernhard, se quedaba en Europa pilotando un spitfire para la RAF. Aunque

La voz de Hitler cuando hablaba normal

(Hitler, Mannerheim, y Risto Ryti, presidente de Finlandia entre 1940 y 1944) Hace unos días recibí un correo electrónico de Javier Pino Casas, un lector asiduo de Curistoria, según sus propias palabras. Sólo por eso ya tendría mi agradecimiento, pero resulta que en el mail me enviaba material para alguna entrada y entre ese material estaba el vídeo que es el núcleo de la de hoy. No es extraño ver a Hitler en documentos históricos

Cazadores de nazis, de Andrew Nagorski

(Cazadores de nazis, de Andrew Nagorski) Tras la Segunda Guerra Mundial y sabiendo las barbaridades que se cometieron contra los judíos, quizás se pudiera esperar a lo largo de los años una larga serie de venganzas y acciones fuera de ley llevadas a cabo contra los nazis que, de un modo u otro, colaboraron en esas barbaridades. Pero lo cierto es que esos casos de venganza brutal, más allá de los lógicos en los primeros

Aristides de Sousa, el Schindler portugués

(Aristides de Sousa, el Schindler portugués) La magnífica película La lista de Schindler, de Steven Spielberg, hizo popular la historia de Oskar Schindler y dio además nombre de categoría al resto de personas que han hecho cosas similares en cualquier tipo de conflicto. Es decir, desde entonces no es extraño leer cosas como el Schindler polaco (Eugene Lazowski), el Schindler de la Guerra Civil Española (Porfirio Smerdou), y frases similares. En esa lista de salvadores debemos incluir