Las Ventas convertida en una huerta

Durante la Guerra Civil Española, como sabrán, Madrid estuvo bajo dominio de los republicanos. Y no sé muy bien si lo que voy a contarles fue fruto de las necesidades propias de una guerra o porque los republicanos no eran muy amigos de la tauromaquia. O quizás fue una mezcla de ambas cosas. La cuestión es que la plaza de toros más importante del mundo, la plaza de las Ventas, sirvió en aquel tiempo tanto

Charlotada, Tusquellas y el toreo bufo

Según el diccionario de la RAE, una charlotada es un “festejo taurino bufo”, en su primera acepción, o una “actuación pública, colectiva, grotesca o ridícula”, en la segunda. Yo conozco bien la primera definición, la taurina, aunque no viene al caso el porqué. Los más avezados etimólogos entre los lectores, habrán asociado rápidamente la palabra charlotada con Charlot, nombre artístico del clásico actor de cine Charles Chaplin. Y siendo una buena deducción, es acertada únicamente

Miguel Hernández en El Cossío

El otro día escuché un dato en la radio, en Onda Cero en concreto, que desconocía y que me pareció interesante para compartirlo con ustedes. Supongo que todos conocerán El Cossío, compendio y obra enciclopédica sobre los toros, el toreo, la tauromaquia, la fiesta nacional, el arte de Cuchares, la lidia… todo cabe allí. El nombre real, El Cossío es un apodo, por decirlo de algún modo, es “Los toros. Tratado técnico e histórico”. Dicho

Torero viejo

No conozco en detalle la edad media de retirada de los toreros, aunque ellos digan que no se retiran nunca, pero no es habitual ver a uno de edad avanzada en los ruedos. Curro Romero toreó un festival en el año 2000, con 67 años y ahí podemos buscar el extremo. Antoñete lo dejó, por última vez, rozando los 70. Pero a estos casos los sobrepasa Pedro Romero, que con 75 años (o 77, no

Aroca, torero, contra el francés

Sevillano y torero, Agustín Aroca Castillo por nombre, nacido cuando casi le faltaba un cuarto al siglo XVIII para morir. Toreó lo que pudo y como se pudo, a pesar de todo, durante la invasión del francés y quizás por esto, o quizás solamente por ser español y verse invadido, odió a los venidos del otro lado del Pirineo. En 1808, hizo el siguiente brindis: “Zeñó corregior, brindo por uzía, por toa la gente e

Por la derecha

A los que hayan visto la famosa y más que buena serie de televisión titulada “Juncal”, protagonizada por Francisco Rabal, es posible que esta historia les resulte familiar. Hay una cosilla en la ficción basada en una historia real, según he podido leer en un libro sobre toreros que publicó Interviú por entregas hace años. Iba Joselito “El Gallo”, torero de renombre, cabalgando a un tentadero cuando se encontró con un maletilla. Le invitó a