La relación entre la bolsa y los concursos de belleza

La relación entre la bolsa y los concursos de belleza

En los años 20 y 30 del siglo pasado, en Inglaterra, los periódicos hacían concursos de belleza, con unas curiosas reglas. Publicaban unas decenas de fotos de chicas, y los lectores, supongo que en su mayoría hombres, debían elegir las más guapas enviando un cupón recortable por correo. Por supuesto, había un premio, y determina quién era el ganador tenía una norma interesante. Estas votaciones le sirvieron al economista John Maynard Keynes encontrar una relación entre la bolsa y los concursos de belleza.

Los concursantes de estas propuestas de los diarios, enviaban una lista de cinco o seis chicas, seleccionadas como las más guapas entre todas las fotos. No ganaba aquel que acertaba con la más atractiva, sino el que tenía en su lista a las candidatas más votadas. Es decir, no debían escoger según su criterio, sino más bien pensando en qué elegiría la mayoría de los lectores, dejando de lado su propio parecer.

La relación entre la bolsa y los concursos de belleza, según Keynes, está en no elegir tu favorita, sino la que crees favorita del resto

Esto le sirvió a Keynes, del que ya les conté que compró arte francés a precio de saldo para los británicos durante la guerra, para exponer su teoría sobre el mercado de inversiones, la bolsa, en el libro La teoría general del empleo, el interés y el dinero, publicado en 1936. El premio estaba, en los concursos de belleza, y según Keynes en la inversión, en acertar con la preferencia del resto de jugadores.

Esto es, no hay que elegir a la participante que uno piense que es la más bonita, porque puede que sus gustos diverjan de la media. Asimismo, no hay que invertir en la empresa que uno piense que está haciendo bien las cosas, sino en la que piense que el resto del mercado valora. Adelantarse a eso que va a elegir la mayoría es el camino hacia el éxito. Por supuesto, es extraño que una chica poco atractiva salga elegida entre las favoritas, como es poco probable que una empresa mal gestionada y con malos números acabe siendo favorita. Pero pasa.

No es este sitio para discutir de inversión y exponer lo que diría un partidario de la inversión en valor, el estudio de los fundamentales de una empresa, o cómo encaja el análisis técnico con esta teoría de Keynes.

Victoria Eugenia de Battenberg

El diario ABC hizo concursos similares para buscarle reina a Alfonso XIII

Esta historia de los certámenes de belleza en los periódicos me ha recordado a algo que vi no hace mucho visitando una exposición sobre la reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII, en La Galería de las Colecciones Reales, en Madrid. Era una votación que hacía el diario ABC, cuando Alfonso XIII estaba todavía soltero, en el que se indicaban varias candidatas a casarse con él y se permitía votar. Como en los concursos de belleza de los que hablábamos, el lector del periódico tenía que recortar y rellenar la papeleta de participación y enviarla por correo. Arriba pueden ver la imagen del certamen en ABC.

Un detalle curioso es que si leen las condiciones del concurso de ABC, dice textualmente: “[…] entre las papeletas enviadas por las señoras que hayan votado […]”. Daban los editores por hecho que el concurso estaba destinado a las lectoras, más que a los lectores. Entre los participantes que hubieran votado a la que obtuviera más votos se sortearían dos premios: un abanico y una sombrilla.

Hablando de economía, estos concursos no dejaban de ser un negocio. Los periódicos vendían más gracias a que los lectores querían participar, y también después pudieran ver si habían acertado o no con su pronóstico. Algo de morbo había en el planteamiento, sin duda, y ese elemento, el morbo, vendía y sigue vendiendo ejemplares.

Por cierto, ¿conocer la relación entre la moda femenina y la bolsa de valores?

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