Bermúdez, el español que descubrió y dio nombre a las Bermudas sin bajar del barco

Siempre me han parecido fascinantes las hazañas de los exploradores, de esos tipos que se adentran en tierra ignota y además lo hacen sin muchos recursos. Creo que ya lo he comentado otras veces. Muchos de ellos morían o, cuando menos, pasaban los peores momentos de su vida. Cuántos habrán muerto explorando América, África o cualquier otro lugar, y ni siquiera sabemos ahora de su intento. Algunos pocos, eso sí, han conseguido meter su nombre

A la Antártida a por tres huevos de pingüino

Esta es la semana Antártica en Curistoria. Si hace un par de días hablaba del anuncio de Shackleton y su leyenda, hoy volvemos al sur del globo para hablar de Edward Wilson, Apsley Cherry-Garrard y Robertson Bowers y su viaje de 1911. Usando las palabras del título de Cherry-Garrard en el que lo describe: el peor viaje del mundo. Uno de los objetivos del viaje, principalmente científico, fue conseguir huevos de pingüino emperador para estudiarlos

Pedro Páez, el español que fue el primer europeo en contemplar las fuentes del Nilo

Las fuentes del Nilo suenan a exotismo, a exploradores, a aventura y a novelas y películas clásicas. Pero lo cierto es que fue un jesuita de Olmeda de las Fuentes el primer europeo, que se sepa, que estuvo allí. Se celebra este año el 4º centenario de ese momento, así que no se puede decir que Pedro Páez, que así se llamaba, tuviera facilidades para conseguirlo, ya que entonces no había aviones, tren, ni vehículos

La única vez que Scott mencionó a Amundsen en su diario

(Robert Falcon Scott) Todos conocerán la historia del explorador británico Robert Falcon Scott y sus compañeros, que en su carrera hacia la conquista del Polo Sur dejaron una de las historias más impresionantes de su época, a cambio, eso sí, de sus vidas. Scott y sus cuatro compañeros llegaron al Polo Sur el 17 de enero de 1912, para confirmar lo que venían sospechando, que la expedición del noruego Amundsen había llegado a aquel punto