William Brodie, el verdadero Dr Jekyll y Mr Hyde

William Brodie, el verdadero Dr Jekyll y Mr Hyde

Quien más y quien menos es un poco, aunque sea tan sólo un poco, Doctor Jekyll y Mr Hyde en ocasiones. A todos nos sale el lado menos recomendable de vez en cuando. Hay determinados casos en los que alguien sí que es un Doctor Jekyll y Mr Hyde en toda regla, siendo dos personas diametralmente opuestas de manera recurrente. Pero un hombre inspiró a Robert Louis Stevenson en su creación: William Brodie, el verdadero Dr Jekyll y Mr Hyde.

William Brodie fue un escocés nacido en 1741 y fallecido en 1788. Es también conocido como el Diácono Brodie (Deacon Brodie) y a la vista de todos era un gran hombre. Aunque tenía un lado oscuro.

William Brodie, el verdadero Dr Jekyll y Mr Hyde, fabricaba armarios de seguridad de día y robaba esos armarios de noche

Brodie era un respetado hombre de negocios, con cargos en el ayuntamiento de Edimburgo y además era un representante importante de los artesanos locales. Su negocio era el de fabricante de armarios. Se trataba de unos armarios especiales, parecidos a cajas fuertes. Brodie era un experto en sus cerraduras y sus sistemas de seguridad.

Por el día usaba sus conocimientos para construir y vender armarios de seguridad, y por las noches se dedicaba a vaciar esos armarios, a robar. Sabía cómo abrirlos y en muchos casos, al instalarlos, ya dejaba hecha alguna copia de la llave que le facilitara el trabajo nocturno. Era un plan perfecto. Gracias a su relevancia social, la alta sociedad de Edimburgo le encargaba trabajos a Brodie. Y él luego les robaba.

Ustedes se preguntarán para qué querría robar un hombre con tanto éxito en los negocios. Por su doble vida de artesano y ladrón, se extendía también al ámbito amoroso. Tenía dos amantes, varios hijos y además le gustaba el juego.

Según la leyenda la horca en la que acabó la había diseñado él mismo

No sabe con exactitud cuántos robos llevó a cabo, pero desde luego no fueron pocos ni pequeños. Al final cayó porque uno de los tipos que le ayudaban en sus fechorías fue detenido y lo delató. Intentó escapar y casi lo consigue, pero fue capturado en Ámsterdam. Las pruebas lo acabaron por inculpar y el primer día de octubre de 1788 acabó en la horca. Una horca que, según dicen algunos, había diseñado y fabricado el propio Brodie.

Se dice que Robert Louis Stevenson tomó la historia de este hombre con dos caras como semilla para su obra El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, que se publicó en 1886, casi un siglo después de la muerte de William Brodie. Por supuesto, lo que narró Stevenson, el escritor que creó La isla del Tesoro casi como un juego, no es la vida del ladrón escocés, pero aún así se suele tomar la vida de Brodie como una influencia en Stevenson para crear a uno de sus personajes más famosos.

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