El Día de la Infamia y el Discurso de la Infamia

El Día de la Infamia y el Discurso de la Infamia

Hay palabras o expresiones que son dichas en el momento sin la intención de crear una sentencia para la historia, pero que, finalmente, acaban dado nombre precisamente a ese momento o a esa época. La expresión telón de acero, por ejemplo, es uno de los casos, que, aunque tiene varios padres, el uso que le damos hoy se lo debemos a Churchill. El británico también creó la idea de Segunda Guerra de los 30 años para Europa entre 1914 y 1945, uniendo las dos guerras mundiales. Hoy nos detendremos en otro caso, en el Día de la Infamia y el Discurso de la Infamia.

El Día de la Infamia, el 7 de diciembre de 1941, debe su nombre al Discurso de la Infamia

El Día de la Infamia, como todos sabrán, fue el 7 de diciembre de 1941, el día del ataque japonés a Pearl Harbor y que supuso la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Al día siguiente del ataque, el presidente norteamericano, Franklin D. Roosevelt, pronunció un discurso en el Congreso de Estados Unidos para pedir oficialmente la declaración de guerra a los nipones.

Las emociones y la indignación, supongo, rebosaban entre los estadounidenses, después de ver cómo morían más de 2.400 compatriotas y perdían más de una decena de naves y casi 200 aviones. La preparación del discurso comenzó tan sólo unas horas después del ataque, y en la primera versión del mismo, que el presidente dictó a su asistente Grace Tully, no aparecía esa famosa palabra: infamia. En la imagen adjunta se puede ver cómo aparece el texto mecanografiado tachado y escrito a lápiz, por el propio Roosevelt, la palabra infamia.

En la primera versión hablaba de una fecha que vivirá en la historia mundial. En la corrección, entre otros cambios, estaba ya la afirmación de que la fecha vivirá en la infamia. Esa versión definitiva fue la que se envió al Congreso para ser recitado en el acto de declaración de guerra. El primer párrafo del discurso quedó como sigue:

Señor Vicepresidente, Señor Presidente de la Cámara de Representantes, miembros del Senado y de la Cámara de Representantes: Ayer, 7 de diciembre de 1941 —una fecha que vivirá en la infamia— Estados Unidos de América fue atacado repentina y deliberadamente por fuerzas navales y aéreas del Imperio de Japón.

El Día de la Infamia y el Discurso de la Infamia detalle

Un documento perdido en un archivo durante 43 años

Esto lo sabemos gracias al propio documento, que estuvo perdido durante décadas ya que Roosevelt no lo recogió y fue el equipo de un senador el que lo acabó archivando. Pasaron 43 años antes de que fuera descubierto en un archivo, y así hoy conocemos esa corrección que incluyó la palabra infamia.

Frente a algunos colaboradores de la Casa Blanca que abogaban por un texto con las afrentas y motivos que llevaban a declarar la guerra, Roosevelt indicó que quería hacer algo corto, conciso y claro, para que llegara a todos los ciudadanos de su país. El mensaje era claro, Japón había atacado de repente, sin declaración de guerra y la respuesta de Estados Unidos sería la guerra con un solo objetivo, derrotar al enemigo. El discurso acababa así:

Pido que el Congreso declare que desde el ataque no provocado y vil de Japón el domingo 7 de diciembre de 1941 existe el estado de guerra entre Estados Unidos y el Imperio japonés.

Las palabras de aquel discurso, del Discurso de la Infamia, son ya parte de nuestra cultura popular. Y el ataque a Pearl Harbor es el Día de la Infamia. Después del ataque a las Torres Gemelas, en septiembre de 2001, se habló de ese día como un nuevo día de la infamia.

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