Ayer publicaba el diario El Mundo, en su dominical Magazine, un artículo relacionado con una de las últimas novelas que ha publicado La Esfera de los Libros. La historia me resultó curiosa y aunque había leído sobre ella algo hace tiempo, desconocía la importancia de los cerrajeros en aquel hecho. La novela, escrita por la historiadora María José Rubio, gira en torno al incendio que en la Nochebuena de 1734 arruinó parte del Real Alcázar de Madrid. Aunque los monjes de un convento cercano repicaron las campanas, método de aviso para la población en caso de incendio, creyendo que era la llamada para la Misa del Gallo no acudió nadie en un primer momento.
El fuego se adueñó del edificio, cargado de riquezas y obras de arte, y en aquel momento los cerrajeros reales fueron vitales para salvar aquel patrimonio. Así lo cuentan algunos documentos de la época. Los cerrajeros eran parte importante en la vida de los reyes, y fabricaban complejas cerraduras para asegurar algunas estancias. Tener la llave de algunos lugares demostraba ser un hombre importante y únicamente el rey tenía una llave maestra.
El día del incendio la familia real no estaba en el lugar, lo que significaba que había poca gente. Esto retardó la llamada de alarma pero también evitó pérdidas humanas, aunque el desastre se cobró la vida de una mujer. Los cerrajeros llegaron al Alcázar ya con las llamas avanzadas y comenzaron a abrir puertas y puertas. De allí había que sacar cuadros, tapices, muebles, libros y el archivo documental de la corona. Era imposible hacer esto con orden y cuidado, por lo que salieron por las ventanas de mala manera y amontonados sin cuidado. Después de arder toda la noche y parte del día, cuando se dio por extinguido el incendio, se comprobó que a pesar de los esfuerzos se habían perdido muchas obras de arte. De las mil quinientas que había más de quinientas se echaron en falta.
Este hecho histórico, que aquí hemos visto a la velocidad del rayo, como suele ser en Curistoria, es el fondo de la novela “El cerrajero del rey”, escrita por María José Rubio y editado por La Esfera de los Libros, que, dicho sea de paso, tiene muy buena pinta.
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Pues tomo nota, sabía algo del aquel incendio, pero no conocía este tema de los cerrajeros, gracias por la reseña del libro y por tus curiosas histórias. un abrazo, feliz semana.
Gracias a ti por seguir el blog y por comentar :)