Las legiones romanas dominaron Europa durante mucho tiempo y una de sus mejoras “armas”, en sentido general y sentido estricto, era el pilum. Similar a una lanza, el pilum estaba pensado tanto para ser arrojado a no mucha distancia como para el combate cuerpo a cuerpo. Su diseño original y su uso por las formaciones romanas ya era suficiente temible, pero además sufrió mejoras que no por simples dejaron de ser efectivas.

Los legionarios arrojaban sus pilum de forma coordinada a unos 20 o 30 metros del enemigo y una vez “desmontadas” las líneas enemigas, emprendían la lucha cuerpo a cuerpo con la espada. También podía utilizarse como una lanza normal, sin ser arrojada. Su punta formaba parte de un pequeño mástil de hierro, de entre 40 y 70 centímetros, que se unía a un asta de madera. Así, tenían estos soldados un arma arrojadiza lo suficientemente pesada y contundente, que lanzada a unos 12 metros atravesaban el escudo del enemigo.

Pero lo que más me llama la atención, y por eso hablo hoy del pilum, es la pequeña mejora que se añadió en su diseño para hacerla aún más efectiva, y que realmente fue un cambio sencillo pero muy efectivo. La unión entre la parte metálica y la madera se cambió para que uno de sus pasadores (que era metálico y se cambio por uno de madera) se partiera al impactar y formara algo similar a una “L” entre la parte metálica y la madera. Así, el peso de la madera doblada el metal del pilum y este quedaba inservible. De esta manera se evitaba que el enemigo pudiera reutilizarla después de ser arrojada por los romanos. Y además, si el pilum se había clavado en un escudo enemigo el peso de la madera lo arrastraba al suelo y en cualquier caso, lo dejaba inservible. No me dirán ustedes que no son grandes mejoras con un sencillo cambio: Un pasador de madera donde había uno de metal.

[Photo by ombre.mortelle]

Curistoria

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  • buena entrada
    ya habia escuchado de esta gracia del pilum, aunque no sabia que tambien servia para inutilizar escudos.

    de todas formas me imagino que esta "deformacion programada" tenia un costo a la hora de combatir cuerpo a cuerpo.

    saludos
    Rasto

  • Hola Rasto:

    gracias por el comentario. Supongo que el pilum sólo quedaría inutilizado en el cuerpo si el golpe era lo suficientemente fuerte. Quizás se podía incrustar en un cuerpo y sacarlo sin que se "torciera".

    Saludos.

  • Interesantísimo blog aunque en un libro editado recientemente por un autor español creo que vinculado a la revista ¨la aventura de la historia¨ se recoge que la historia del pasador salió en realidad de una improvisación por parte de un general en una importante batalla y no de un diseño específico para causar ese efecto (vamos, que sólo se usó esa vez). Lo otro no lo discuto aunque de todas formas la idea de la espiga de madera es genial y pudo haberse repetido esporádicamente en otras batallas.

  • Hola Billy:

    gracias por tu comentario y por completar la entrada.

    El pilum, y en concreto el punto del que trata la entrada, está bien descrito precisamente en un artículo de "La aventura de la historia" de Fernando Quesada (número 4).

    También se comenta este tema en "Técnicas bélicas del mundo antiguo", de la editorial Libsa.

    En cualquier caso Billy, gracias por tu aportación. Por cierto, ¿el libro del que hablas es quizás "Armas de Grecia y Roma: forjaron la historia de la antiguedad clásica” de La Esfera de los Libros y precisamente de Quesada? He de reconocer que este aún no lo he leído y por lo que comentas, aporta nuevos datos.

    Saludos.

  • Es cierto, he leído que cuando se recrean "pilums" y se lanzan sobre superficies similares a escudos no siempre se produce el "efecto doblado". Esto ha ocasionado dudas sobre la teoría. Lo que si parece estar claro es que el pequeño tamaño de la punta unido al peso le da un poder de penetración espectacular.

  • Gracias por el post, siempre tan interesante como los artículos mensuales de Quesada en La Aventura de la Historia.

  • La mala idea aplicada a los proyectiles no conoce de épocas: Hice la mili cuando en mi Base estaban cambiando los viejos fusiles Cetme (los pesados y anticuados, aunque fiables, "chopos")por dos nuevos modelos. Me llamó la antención que las balas de los nuevos eran más pequeñas.
    Cuando pregunté por qué me explicaron que estaban pensadas no tanto para causar un gran impacto que pudiera matar, sino para provocar heridos, ya que una vez chocaban con el cuerpo además no mantenían una trayectoria recta, interesando más órganos. La idea era colapsar la logística y la sanidad del enemigo ya que estas bajas causan más problemas a un ejército que los muertos en el acto. Saludos,

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