El Concilio Cadavérico que desenterró al papa Formoso para juzgarle

No debería sorprender a un cristiano ser juzgado después de la muerte. Mucho menos a un papa, por tanto. Pero lo que sí sorprende es que juzguen en este mundo a un papa muerto, y que lo hagan de cuerpo presente, o al menos de los restos del cuerpo presentes. Este fue el caso que se conoce como el Concilio Cadavérico en el que se desenterró al papa Formoso para juzgarle sentado en su silla