Miguel Delibes es mi escritor favorito, si tuviera que quedarme sólo con uno. Delibes no sólo fue un novelista magnífico, sino también un enorme periodista. Escribió durante décadas en El Norte de Castilla, donde también fue caricaturista en los primeros tiempos, firmando como MAX. Ese pseudónimo era una muestra de amor a su esposa, la señora de rojo sobre fondo gris, Ángeles de Castro. La A era ella, la M era el propio Miguel, y la X era la incógnita del futuro. Un hombre admirable e inteligente, como demuestra la ingeniosa forma en la que Delibes burló la censura franquista.
En los años 50 fue nombrado primero subdirector y luego director del Norte de Castilla. Un par de décadas más tarde le ofrecieron ser el director de El País, cuando estaba creándose, pero rechazó la oferta. En toda esa vida de periodista durante el franquismo, tuvo sus enfrentamientos con la censura, que fueron habituales y ásperos. Contra ella era contestatario y cabezón. O testarrón, como diría el Sr. Cayo de su novela sobre el disputado voto. Tanto es así que dejó temporalmente su puesto director del periódico vallisoletano precisamente por sus topetazos con Fraga, a la sazón ministro de Información y Turismo.
El otro protagonista de esta historia es José María Gironella, un escritor de mucho éxito en aquellos años 50 y 60. En 1967, este catalán había entrevistado en Estoril a don Juan de Borbón. Es decir, al padre del rey Juan Carlos I y abuelo del rey actual, Felipe VI. Era una entrevista con cierta carga política y la censura franquista pasó por encima de Gironella, como pasaba por encima de todos, y paró su publicación.
Enterado del tema Delibes, que ejercía entonces director de El Norte de Castilla, se personó en Barcelona a entrevistar a Gironella. El tema a tratar, lógicamente, eran las conversaciones que habían tenido don Juan y el periodista catalán. Ahora, de alguna forma, Delibes era Gironella y este era don Juan. Algo como:
Delibes – ¿Cree entonces don Juan que la monarquía puede ser popular en España?
Gironella – La posibilidad […] para él.
Así lo cuenta el propio autor castellano en su libro España 1936-1950: Muerte y resurrección de la novela. Este volumen, por cierto, es el número 1.000 de la colección Áncora y Delfín de la editorial Destino.
Con esa triquiñuela consiguieron los periodistas evitar la censura y publicar, en El Norte de Castilla, las ideas y palabras de don Juan. Al fin y al cabo era una simple entrevista a un escritor, hecha por otro escritor. Aquello se comentó en toda España. Tanto las opiniones de don Juan de Borbón como la forma en la que se habían publicado. Esto último, por supuesto, con cierto regocijo por parte de muchos.
Aquí les dejo el enlace a la entrevista en cuestión. La foto de arriba, por cierto, corresponde precisamente a esa reunión en Barcelona de la que hemos hablado.
Esta historia tiene cierta similitud con otra que les conté cuando el diario ABC salvó la censura con aquella portada de Este número está visado por la censura. En este caso el censor era el gobierno republicano, pero también era don Juan el protagonista.
En unas semanas, el día 17 de julio, se cumplirán 90 años del inicio de…
Entre 1789 y 1821 llegaron a Cuba unos 342.000 esclavos en barcos negreros españoles. La…
Aquí les he hablado multitud de veces sobre cifrados y códigos. Algunas de esas historias…
El 9 de noviembre de 1989 cayó el Muro de Berlín. Tres meses antes había…
Hace un par de años les hablé aquí de Tierra arrasada, de Alfredo González Ruibal,…
La flor de lis es un símbolo de Francia y de su realeza, además de…
Ver comentarios
Me ha encantado el artículo. Acostumbrado al periodismo de ahora, tan vacío, es espectacular. Gracias por traernos estas cosas.
Gracias, Gonzalo, por el comentario y por leer el blog.