La letra cursiva se inventó para crear el libro de bolsillo

La letra cursiva se inventó para crear el libro de bolsillo

Dice la RAE que la letra itálica es lo mismo que la letra bastardilla. Y dice de esta segunda que imita a la letra bastarda, que es inclinada hacia la derecha, rotunda en las curvas, y cuyos gruesos y perfiles son resultados del corte y posición de la pluma y no de la presión de la mano. Es decir, más o menos lo que solemos conocer como letra cursiva. Bien, pues la letra cursiva se inventó para crear el libro de bolsillo hace nada menos que 520 años.

La letra cursiva se inventó para crear el libro de bolsillo, en Venecia por Aldo Manucio y Francesco Griffo

Todo empezó con el impresor Aldo Manucio, también conocido como Aldo el Viejo, que trabajó en Venecia allá a finales del XV y comienzos del XVI. Entonces Venecia era un potencia en el incipiente mundo de la impresión de libros. Aldo veía su trabajo de una forma ligeramente diferente a otros impresores y pensó en que sería bueno que la gente tuvieran libros más pequeños y manejables. Así, podrían leer más y en más sitios. En cierto modo, fue un precursor del libro de bolsillo actual.

Para cumplir con este objetivo, Aldo Manucio creó una nueva tipografía. Entonces, parte importante del trabajo de librero era crear las tipografías, tanto en su diseño como en su creación real. Aldo se inspiró para diseñar esta nueva tipografía, probablemente, en la letra manuscrita del poeta Petrarca, según Mark Kurlansky en su interesante libro sobre el Papel. Quizás por eso Aldo Manucio llamó a aquella tipografía Itálica. Esto, de todas formas, no está claro, como ya vimos al hablar de tipografías actuales que son copias del medievo.

El primer libro con tipografía Itálica se imprimió en 1501, por lo que, como decía, cumple ahora 520 años. En todo este tiempo se ha utilizado infinidad de veces, y hoy es ya una forma para otras tipografías. Lo más curioso es que Manucio era bastante reacio a que le copiaran las tipografías y se enfurecía cuando veía que otros impresores usaban el tipo de letra que él había diseñado.

Francesco Griffo acabó ahorcado por asesinato, pero algunas de sus tipografías sobreviven aún hoy

Pero parece probable que el creador real de la cursiva no fuera Aldo Manucio, sino su punzonista, Francesco Griffo. O, al menos, que fuera un trabajo de ambos. Nacido en Bolonia en 1460, Griffo trabajó con varios impresores y fue el padre de algunas tipografías importantes, parte de las cuales todavía se utilizan. Al final del texto pueden ver uno de esos casos.

La cursiva también se conoce como letra aldina, en honor Aldo Manucio, y como letra grifa, por Francesco Griffo. Se reconoce así a ambos padres.

Griffo acabó su vida de mala manera. Tras sus años en Venecia, regresó a Bolonia y allí fue arrestado tras matar a su yerno a golpes con una barra de hierro. Según parece, aquel crimen le costó la vida a Griffo, además de a su yerno, ya que fue condenado a muerte por el asesinato y acabó colgado en la horca.

Volviendo a la imprenta Aldina, su lema era Festina Lente, es decir, apresúrate lentamente. Su símbolo era un delfín enroscado en un ancla, algo que les sonará a muchos aficionados al mundo del libro. El ancla debe ser la parte lenta, sólida, y el delfín la parte dinámica y ágil. Es el mismo símbolo que usa la editorial Doubleday, hoy parte del grupo Penguin Random House. Y, por supuesto, tenemos la mítica colección Áncora y delfín de la editorial Destino.

WmBembo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.