La foto falsa de médicos de color salvando a un hombre del Ku Klux Klan

La foto que pueden ver más arriba es relativamente popular, pero es falsa. Esos 5 médicos y enfermeros negros que trabajan frenéticamente para salvar la vida de un hombre del Ku Klux Klan, son actores. La foto falsa de médicos de color salvando a un hombre del Ku Klux Klan pertenece a una campaña publicitaria de la revista australiana, ya desaparecida, Large Magazine.

La foto falsa de médicos de color salvando a un hombre del Ku Klux Klan fue hecha por actores para una campaña publicitaria

Sin duda la imagen es buena y el mensaje es potente. La campaña recibió algún premio precisamente por eso, por su originalidad y por ser una idea rompedora. La idea fue de Jay Furby y el fotógrafo fue Sean Izzard. El propio fotógrafo confirmó que la foto estaba preparada. Es decir, de algún modo es una foto hecha, no una foto tomada. Son como aquellas dos famosas fotos de combates de la Guerra Civil que en realidad son posados, pero que se toman habitualmente por imágenes tomadas durante la acción.

En cualquier caso, los actores simulan la frenética actividad e Izzard, el fotógrafo, huyó de una captura perfecta desde un punto de vista técnico para dar realismo a la escena. Algunas personas están movidas y borrosas, algo que se podía haber evitado fácilmente, pero que el fotógrafo forzó con una velocidad de disparo baja para que la foto pareciera más real.

Lo mas interesante, como ocurre con las novelas y los relatos, es que algo verosímil, es decir, la foto podría ser cierta sin duda alguna. Los símbolos y la vestimenta del Ku Klux Klan es tan impactante, que según los autores del trabajo, los actores de color se sintieron intimidados cuando el hombre uniformado entró en la sala.

No fue esta la única imagen de la campaña

La campaña de Large Magazine tenía como eslogan: Para la gente que piensa más en grande de lo que son (For people who think bigger than they are). Además de la imagen de los médicos de color salvando la vida del racista del Klan, hubo al menos otras dos. En una, un vagabundo da limosna a otro, que está acompañado. En la tercera, los creativos buscan de nuevo provocar y colocar al ser humano por encima del grupo y las diferencias.

Son dos hombres sobre camillas en una sala de hospital, con sangre en el suelo, lo que nos lleva a pensar en una sala de urgencias o algo así tras un accidente o atentado. Uno es judío y el otro árabe, y una transfusión de sangre los une, además de tener las propias manos entrelazadas. Es otra idea potente y polémica. Otro gran trabajo. También en este caso el fotógrafo fue Sean Izzard y la idea fue de Jay Furby.

Curistoria

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