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El error de Frank Capra en los Oscars de 1933

(Lady for a day, de Frank Capra)

Es un hecho que todos, sin excepción, estamos condenados a hacer el ridículo cada cierto tiempo. Por lo tanto, lo mejor es tomárselo con cierta deportividad cuando le toca a uno y con cierta empatía cuando le toca a otros. Es más, es posible que en alguna ocasión nos llegue ese momento fatídico delante de mucha gente, como le paso al genial director de cine Frank Capra en 1933.

El 16 de marzo de 1933 se entregaban los premios Oscar en un hotel de Los Ángeles y entre los nominados a mejor director estaba Capra. Cuando Will Rogers, el responsable de entregar dicho galardón, abrió el sobre y dijo: Sube y cógelo, Frank; nuestro protagonista se levantó sonriente y feliz y fue caminando hacia el escenario a recoger su premio, supongo que mientras saluda a sus compañeros del mundo del cine, que llenaban la sala. Pero, lamentablemente para él, el premio no era suyo. Cuando llegó junto a Rogers, el hombre que le había pedido a Frank que subiera a por el premio, este le dijo que el Oscar no era para él, sino que se refería a Frank Lloyd, otro de los nominados.

Supongo que Capra pensó aquel socorrido tierra, trágame y él mismo reconoció más tarde que se sintió totalmente ridículo. Para echarle un capote, tanto al director como al presentador, el verdadero ganador del premio, Frank Lloyd, pidió al tercer nominado, George Cukor, que subiera al escenario para unirse a los dos Frank. Así, la situación se hizo un poco menos dura para todos, también para el presentador, que había metido la pata.

Luego Capra volvió a su mesa y aunque recibió la comprensión de los que estaban más cerca, supongo que no dejó de pensar en lo que había pasado. De todos modos, como decía al comienzo de la entrada, este tipo de cosas nos suceden a todos, así que tampoco hay por qué darle mayor importancia. Es más, recuerdo que no hace mucho ocurrió en alguna entrega de premios de cine algo parecido a lo que acabo de narrarles, aunque no sé cuándo exactamente.

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