El último vuelo de Helmut Wick


Hablábamos ayer de la muerte del General John Sedgwick y hoy vamos a hablar de la de Helmut Wick. Un piloto alemán de la Segunda Guerra Mundial.
El 25 de noviembre de 1940, cuando volvió de una misión, su personal de tierra corrió a felicitarlo, lo había conseguido, había derribado 55 enemigos. Esta cifra le convertía en el número uno entre los número uno (aces) de la Luftwaffe. Unos días antes Werner Mölders había llegado a 54 derribos, pero Wick había tenido unos días «afortunados» derribando hasta ocho aviones en dos días. El 17 de noviembre Adolf Galland, el tercero en discordia, había llegado a los 55, se ponía por delante de los otros dos rivales. Pero como ya hemos dicho, el 25 de noviembre Wick le alcanzó.
El invierno comenzaba a reinar y se comentaba que iba a haber una retirada a Alemania de los pilotos, por lo que quedaba poco tiempo para avanzar en la carrera por el número de enemigos derribados. Wick deseaba volar todo lo posible para ser el primero en la lista y seguir añadiendo marcas blancas al ala de cola de su Messerschmitt.
A las 15:20 de la tarde sonó el teléfono. Malas noticias. Galland acababa de abatir un Hurricane británico y deshacía el empate a 55 derribos. Wick ordenó cargar combustible y salió de cacería, había que aprovechar la tarde.
Pero una orden llegó a la base mientras él volaba: «Wick no debía volver a volar». Era una figura pública, había sido portada del último número de Berliner Illustrierte, y Alemania no podía permitir que lo abatiera la RAF. Sería un duro golpe para la ya dañada moral germana.
Wick logró un derribo aquella tarde, volvía a ponerse en cabeza, empatado con Galland. Pero aquella tarde, también el piloto Johnny Dundas, de la RAF, también tuvo suerte variable y alcanzó el avión de Wick, que saltó de su avión en paracaídas. Y digo que tuvo suerte variable, porque inmediatamente después fue alcanzado.
Este fue el fin para los dos. Nunca más se supo del alemán Wick ni del aliado Dundas.
Pocos días más duró la batalla de Inglaterra, pero en estos días Galland alcanzó el número de 57 derribos. Esto le convirtió en el número uno de los pilotos alemanes en la Batalla de Inglaterra. Mölders se quedó a 3 de él.

Curistoria

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