En 1603 murió la esposa del Duque de Lerma, que había expresado su deseo de ser enterrada en Medinaceli, pero al Duque le convenía hacerlo en Valladolid, que era donde se encontraba la corte en aquel momento. Debido al calor y a que el cortejo tardó siete días en llegar a su destino, cuando este llegó a la ciudad, el hedor era considerable y hubo que enterrar el cadáver inmediatamente.
Pero el Duque de Lerma no quería renunciar a un cortejo fúnebre con lo mejor de la sociedad y aristocracia del momento y el 10 de Junio se realizó ese cortejo. Pero como la muerta estaba enterrada, se paseó por la ciudad un ataúd cargado de ladrillos.
El Pony Express es un elemento mítico dentro de la cultura popular relacionada con el…
Hay pequeñas cosas sin importancia que se quedan en la memoria sin saber muy bien…
Me gusta mucho leer entrevistas y diarios. Hace poco leía una entrevista a George Steiner,…
A finales de 1939, el médico del rey de Inglaterra escribió un artículo en el…
El investigador Alfredo González Ruibal cuenta en su libro País en Ruinas, del que les…
No es raro, al menos en mi caso, encontrarme con una noticia sobre el aniversario…