Agente Sonya, amante, madre, soldado y espía, de Ben Macintyre

Agente Sonya, amante, madre, soldado y espía, de Ben Macintyre

No hace mucho les hablaba de un libro sobre Richard Sorge, uno de los espías más importantes de la Segunda Guerra Mundial. Precisamente Sorge tuvo mucho que ver en que Ursula Kuczynski se convirtiera en Sonya. Es decir, comenzara su carrera de espía. Su impresionante vida y sus trabajos como espía están narrados en el libro que les recomiendo hoy: Agente Sonya, amante, madre, soldado y espía, de Ben Macintyre. Esto último es el subtítulo y muestra las muchas facetas de Ursula Kuczynski.

Agente Sonya, amante, madre, soldado y espía, de Ben Macintyre, aúna un personaje interesante, una magnífica historia y una narrativa perfecta

Sonya era el nombre en clave que el espionaje ruso le dio a Ursula Kuczynski. Esta alemana nacida en 1907, era una convencida comunista desde muy joven. Conoció a Sorge en Shanghái en los años 30, a donde fue acompañando a su marido, el arquitecto y también espía, Rudolf Hamburger.

A partir de entonces, Sonya trabajó desde China, desde Suiza y desde Inglaterra, con una efectividad admirable. Su época en Suiza es interesante, pero ya con la Segunda Guerra Mundial en marcha, llegó a Inglaterra donde fue capaz de crear una red de espías con acceso a oro puro. Klaus Fuchs y Melita Norwood trabajaron para ella, entre otros, y fueron la fuente de la información sobre las bombas nucleares que aprovechó Rusia.

Sin Sonya y su red de espías, quizás la Guerra Fría hubiera sido otra, porque Rusia no habría llegado a tener armas nucleares tan pronto. Consiguió trabajar durante años en Inglaterra, a pesar de que se sabían sus simpatías rusas, se sabía que había espiado para los rusos en el pasado y se tenía bajo vigilancia a su familia. Su padre y su hermano eran dos hombres importantes, también exiliados, pero claramente comunistas. A pesar de todo eso, trabajó durante años debajo de las narices del MI5.

Vivió dos vidas, con una mano puesta en los hechos más importantes en su tiempo

La vida de espía de Sonya se ocultaba tras la máscara de una madre de tres niños, ama de casa, ocupada de su huerto y de poco más. La historia es una maravilla, llena de aventura y con influencia al más alto nivel. Fue alguien que vivió dos vidas a la vez, con una mano puesta en los hechos más importantes de su tiempo. La seriedad de su trabajo como espía puede medirse en el hecho de que fue la única mujer que alcanzó el rango de coronel en el espionaje soviético y sus informes iban a la mesa de Stalin.

Ben Macintyre ha publicado ya varias biografías sobre espías del siglo pasado y sobre operaciones especiales. Tiene una capacidad envidiable para narrar la historia, salpicándola de detalles que la hacen cercana y clara. A su favor tiene además que sabe seleccionar los personajes históricos y componer una estructura y una trama que hacen que la lectura sea un placer.

Kuczynski, por cierto, acabó en la República Democrática de Alemania, recibiendo honores y siendo reconocida como héroe. En sus años de madurez, abandonado el mundo del espionaje, se dedicó a escribir libros, especialmente para niños y jóvenes, con cierto éxito.

Una magnífica historia sobre un personaje histórico muy interesante, contada con una capacidad narrativa de alto nivel. Editado por Crítica, con gran calidad a todos los niveles, como es habitual en esta editorial. Léanlo, sin falta.

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