Los diarios de Hitler eran un estafa millonaria

Los diarios de Hitler eran un estafa millonaria

¿Qué dirían ustedes si les presentaran los diarios de Adolf Hitler? Si tras casi cuatro décadas después de su muerte se descubrieran esos documentos. Serían sin duda uno de los hallazgos históricos más importantes del siglo. Y, además, sería un goloso regalo para cualquier editorial, revista o periódico que los publicase. En abril de 1983 la revista alemana Stern comenzó a publicar extractos de los diarios de Hitler. Había pagado por ellos 10 millones de marcos y varios expertos los habían dado por buenos. Era un sueño periodístico hecho realidad, hasta que se descubrió la verdad. Los diarios de Hitler eran un estafa millonaria

Los diarios de Hitler eran un estafa millonaria que costó 10 millones de marcos en 1983

Aquellos falsos diarios habían sido escritos por Hitler, decían, entre 1932 y 1945. Gracias, y perdón por lo de gracias, a un accidente aéreo en abril de 1945, los documentos habían llegado a manos de un hombre en Alemania Oriental, que a su vez los había pasado a la parte occidental y así, por fin, llegaban a la prensa en 1983. Como ya hemos dicho, algunos expertos afirmaron que eran verdaderos. No sé si estos primeros expertos no se tomaron su labor en serio o si había algún interés oculto, pero lo cierto es que patinaron.

En tan sólo unos días, otros expertos más expertos que los primeros expertos, y parece que más espabilados, vieron algunos detalles sospechosos. En un estudio con un poco de detalle vieron que el papel de los documentos no correspondía a la época en la que debían haber sido escritos. También había discordancias entre la caligrafía real de Hitler y la de los documentos, algunas siglas no cuadraban…. En resumen, que todo era un fraude. Los diarios de Hitler eran un estafa millonaria y había pasado los primeros filtros.

Los 10 millones de marcos que había pagado el semanario Stern se iban por el sumidero. Junto con un pedazo importante de su credibilidad. Tanto es así que dos editores de Stern fueron despedidos. El falsificador de los diarios de Hitler, Konrad Kujau, fue condenado a cuatro años y medio de cárcel. La misma condena le cayó a un periodista del Stern que también fue clave en la estafa, Gerd Heidemann. Este nombre no era un cualquiera en temas nazis.

El hombre que había conseguido los diarios se codeaba con algunos personajes importantes del nazismo

Heidemann había comprado en 1973 el yate de recreo que había sido de Hermann Göring y a raíz de eso había entablado cierta relación con la hija del propio Göring. Aquello le llevó a conocer y tratar a algunos personajes que habían sido importantes en la Alemania nazi. Todo esto le daba cierta fuerza para conseguir esos supuestos diarios de Hitler. Pero la falta de dinero, la ambición y los problemas lo enredaron en la gran estafa. Después de la condena y todo lo demás, se rumoreó que también había trabajado para la Stasi.

Heidemann es uno de los protagonistas de esta historia, pero es sólo una pieza más del puzle. Es una historia impresionante, que parece escrita por un guionista y recuerda a otras grandes estafas como el hombre de Piltdown. El conocido escritor Robert Harris, escribió un libro sobre el caso. Este libro se ha publicado en español no hace mucho por  Es Pop Ediciones con el título de Vender a Hitler.

Parece una historia de ficción, pero como en las películas malas que despachan en algunos canales el fin de semana en horario vespertino, está basada en hecho reales. Es más, son hechos reales.

No tendrmos que contentar con conocer el testamento y las últimas voluntades de Hitler.

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