Efemérides

El oso que formó parte del ejército polaco en la Segunda Guerra Mundial

Entre las 2.632 entradas que hay publicadas en Curistoria, sin contar esta, hay muchas dedicadas a la Segunda Guerra Mundial. Y las hay de todo tipo, porque algo de tal calibre toca todos los ámbitos. También los pobres animales tuvieron su parcela, y no fue pequeña, en esa guerra. Recuerden a Oscar, el gato con más suerte de la Segunda Guerra Mundial. Uno de esos hechos sorprendentes de la Segunda Guerra Mundial fue el caso de Wojtek, el oso que formó parte del ejército polaco y que, casi, llegó a combatir.

El oso Wojtek conoció a sus amigos polacos en 1942, cuando unos soldados, y también civiles, los intercambiaron por unas baratijas en Irán. Acaban de ser liberados de un campo de prisioneros ruso en Siberia e iban camino de Oriente Próximo. Entonces Wojtek era un cachorro. Los soldados cuidaban de él y el oso jugaba con ellos, sin miedo por ninguna de ambas partes.

Wojtek, el oso, fue alistado para poder subir a un barco rumbo a Italia

Cuando llegaron a Egipto y tuvieron que coger un barco hacia Italia, se presentó una traba administrativa. El oso no podía subir a bordo porque no era un soldado. Aquello no fue problema y Wojtek fue alistado en el ejército polaco, eso sí, con dos soldados asignados como guardas. En agosto ya era miembro de la 2ª Compañía de transporte, que más tarde sería la 22ª Compañía de Artillería del II Cuerpo del ejército polaco. Esta compañía acabó tomando al oso como su mascota, como uno más. Jugaba con los soldados, simulaba boxear y, al parecer, no decía que no a la cerveza. Caminaba erguido y casi desfilaba.

Pero no sólo el ocio y subir la morar era la aportación de Wojtek a su ejército. En la batalla de Montecassino, dice la leyenda que el oso cargó con algunos proyectiles para moverlos de un sitio a otro. De hecho, un oso con un proyectil se convirtió en el emblema de la compañía. Quién sabe si realmente el oso ayudó a cargar o tan sólo quiso coger unas pocas municiones, emulando lo que hacían sus compañeros. En cualquier caso, no estropeemos esa parte de la historia.

El oso que formó parte del ejército polaco, además gobierna el emblema de su compañía

No debe ser fácil participar en una guerra, así que tiene doble mérito el de esta compañía. Dar tumbos por Europa en guerra y además llevar un oso con ellos. Amistoso, pero un oso de casi dos metros de alto, al fin y al cabo. Acabada la guerra la compañía fue desmovilizada en Escocia y Wojtek fue internado en el zoo de Edimburgo. Allí falleció en 1963, a los 21 años de edad.

Por cierto, esta historia sobre el oso que formó parte del ejército polaco me ha recordado a otro oso y otra guerra, la Primera Guerra Mundial. En ella está el origen de Winnie the Pooh, una historia parecida.

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