Pedro Páez, el español que fue el primer europeo en contemplar las fuentes del Nilo

Las fuentes del Nilo suenan a exotismo, a exploradores, a aventura y a novelas y películas clásicas. Pero lo cierto es que fue un jesuita de Olmeda de las Fuentes el primer europeo, que se sepa, que estuvo allí. Se celebra este año el 4º centenario de ese momento, así que no se puede decir que Pedro Páez, que así se llamaba, tuviera facilidades para conseguirlo, ya que entonces no había aviones, tren, ni vehículos a motor de tipo alguno. Toda una vida estuvo por aquellas tierras.

Tim Jeal, especialista en exploradores, británico y que ha escrito libros sobre Livingstone y sobre las propias fuentes de Nilo, dice lo siguiente:

durante las dos primeras décadas del siglo XVII, dos jesuitas españoles, Pedro Páez y Jerónimo Lobo, llegaron a la cabecera del Nilo Azul. El escocés James Bruces se saltó a la torera este descubrimiento y publicó un popular relato de su propio hallazgo, que tuvo lugar 150 años después.

Pedro Páez nació en La Olmeda, a medio centenar de kilómetros de Madrid, en 1564 y tras estudiar en Coimbra y ya como jesuita, comenzó sus viajes por el mundo, acabando sus días sin volver a su pueblo natal. Viajó por Asia antes de llegar a Etiopía, el que era su destino real. Viajar en ese tiempo no era sencillo, pero por territorios de infieles y siendo religioso, era además muy peligroso. Páez acabó siendo esclavizado por los turcos y fue puesto en libertad cuando Felipe II pagó su rescate. No se apeó de su empeñó y volvió a coger el camino a Etiopía.

Allí estuvo como misionero casi dos décadas, siendo importante en la conversión al catolicismo de dos emperadores. Con uno de ellos viajó hasta el nacimiento del Nilo Azul, es decir, hasta las fuentes del Nilo, siendo el primer europeo en contemplarlas.

Dejó escritas sus aventuras y reflexiones en varios volúmenes, en los que además de sobre Nilo, se pueden leer otras muchas cosas. Por ejemplo, habla de una bebida oscura que sirven caliente los nativos y cuyo consumo es una ceremonia. Una bebida que además tiene efectos estimulantes. Hablaba del café.

No volvió nunca a España, como decíamos, ya que murió y fue enterrado allí donde vivió, en Etiopía, curiosamente, cerca del nacimiento del Nilo Azul. Reposa Pedro Páez, por tanto, en las fuentes del Nilo.

Curistoria

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