El mandil Landa, un buen invento español

(Mandil Landa usado por la Cruz Roja)

Como muchos sabrán la Cruz Roja nació cuando Henry Dunant contempló el campo de batalla de Solferino tras el combate. En España, la Cruz Roja vio la luz de la mano de Nicasio Landa y de Joaquín Agulló, conde de Ripalda, en el año 1864. De estos dos pioneros, el primero, Landa, fue además inventor de un mandil que lleva su nombre y que fue una revolución que sin duda salvó muchas vidas.

Nicasio Landa nació en 1830 en Pamplona y se formó como médico, dedicando parte de sus esfuerzos a la sanidad militar. Tomó parte en la delegación española de Cruz Roja que se envió a la guerra Franco-Prusiana en 1870 y poco después la entidad tuvo trabajo en casa, si me permiten la expresión, durante en la tercera guerra carlista.

El doctor Landa se dio cuenta del problema que suponía el traslado de heridos hasta un lugar seguro o hasta el punto donde había alguna ambulancia que pudiera trasladarlos a un hospital. En zonas montañosas o boscosas, donde sólo podía accederse a pie y penosamente, el problema se agudizaba. Por ello nuestro protagonista ideó lo que ha pasado a la historia como el mandil Landa, que era un mandil, una tela en definitiva, que con una estructura de madera y unas correas permitía que dos hombres transportaran al herido de manera más o menos eficiente. Y sin herido, era mucho más sencillo de transportar que una camilla, no dejaba de ser un trozo de tela. El herido en algunos casos arrastraba los pies, pero el método fue un gran avance, como demuestra su uso generalizado durante mucho tiempo en muchos lugares, tanto dentro como fuera de España.

Un invento español, este del mandil Landa, que no sólo fue bueno sino que estuvo al servicio de una causa aún mejor, ayudar a los heridos en las guerras, fueran del bando que fueran. Si me permiten una broma, hay un chiste que dice que los españoles sólo sabemos inventar cosas poniéndole un palo a algo: la fregona, el chupa-chups, el autogiro… de nuevo, Landa le puso un palo a un mandil y revolucionó el transporte de heridos.

Fuente: El Mundo

Curistoria

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