Un único disparo que pudo haber evitado la Gran Guerra

(Annie Oakley en un cartel promocional)

A veces la historia cambia en un minuto, qué digo minuto, en un momento. Lo que ocurre es que al conocer únicamente lo que ha ocurrido y no las alternativas que no llegaron a ser, es casi imposible identificar esos momentos. Por ejemplo, quién sabe qué hubiera ocurrido si la mujer que protagoniza hoy la curistoria hubiera fallado un disparo, quizás el mundo no habría visto la Primera Guerra Mundial.

Annie Oakley fue una tiradora que se ganó la vida recorriendo Estados Unidos y el mundo en general como parte del espectáculo de Buffalo Bill. Con este dato ya se pueden hacer una idea aproximada de a qué se dedicaba y el tipo de espectáculo que hacía. En uno de sus viajes a Europa, en medio de su actuación fue interrumpida por alguien del público, un hombre. Le propuso que disparara a un cigarro mientras él lo sujetaba con la boca. Annie se puso nerviosa ya que aquel hombre que tenía en frente no era cualquier hombre.

No era la primera vez que hacía ese número, pero en cualquier caso sabía que esa ocasión no era como las otras. Finalmente, animada por todos, aceptó el reto y colocó al hombre en posición con el cigarro encendido en la boca. Se alejó unos pasos, apuntó y disparó. La parte final del cigarro, las cenizas ardientes, desaparecieron de la vista de todos, había acertado y el público celebró su puntería y el valor del voluntario.

Era Berlín, y el voluntario era nada más y nada menos que el príncipe de Prusia, que más tarde sería el káiser Guillermo II, que tuvo un papel determinante en le comienzo de la Primera Guerra Mundial. Aquel tiro, de haber fallado, podría haber cambiado la historia.

Según contó el marido de Annie Oakley durante la Primera Guerra Mundial, en el transcurso de esta su mujer había enviado una carta al káiser, que entonces era enemigo al ser nuestra tiradora estadounidense. En ella le pedía una nueva oportunidad para apuntarle y dispararle. Lógicamente, nunca obtuvo respuesta a la misiva.

Fuente: The greatest stories never told, de Rich Beyer

Curistoria

Ver comentarios

  • Hombre, que el Kaiser tuviera un papel determinante podríamos discutirlo. De haber estado muerto hubiera comenzado igual, ya que en Alemania los altos mandos militares fueron los verdaderos culpables, no así en Austria, que si tuvo mucha más influencia el poder "politico".

    Un saludo.

  • SiberianSvezde, posiblemente tienes razón, pero... ¡quién sabe! :) Y, por otro lado, ese detallito le da un toque más interesante al hecho que se cuenta ;)

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