Praga mortal, de Philip Kerr

Hace un tiempo que leí Si los muertos no resucitan, una novela magnífica del autor escocés Philip Kerr. Era mi primer contacto con su obra y a pesar de que la novela es la sexta de las historias protagonizadas por el detective Bernie Gunther, se puede leer como obra independiente sin problemas. En cualquier caso, después de leerla ya apunté en la lista de pendientes las cinco precedentes y ya tengo en casa la séptima: Praga mortal, ya en su tercera edición y que tiene un marco más que atractivo. Hoy es sábado y toca recomendación, y como habrán supuesto, lo que estoy recomendando son las historias de Gunther, el detective creado por Kerr.

Este tipo de ficción, siguiendo su biografía cronológicamente, fue policía primero y luego detective privado. Nada extraño en el mundo de la novela negra, pero el entorno sí es peculiar: la Alemania nazi. Hay mucho escrito y dicho sobre la capacidad de las historias de este género para penetrar y representar la sociedad, los diferentes grupos que la conforman y las distintas formas de ser y actuar de las personas. No seré yo quien lo contradiga, pero sin entrar en discusiones, les diré que la obra de Kerr nos trae los efectos del nazismo en la sociedad alemana, y especialmente interesante es el periodo anterior a que la guerra y la desesperación fueran el rasgo dominante. En Si los muertos no resucitan, se están preparando los juegos olímpicos de Berlin, en 1936, y se puede palmar la corrupción, los intereses, el poder del nazismo… Además, como decía, Gunther fue policía, caldo de cultivo de cuerpos que actuaron como verdaderos martillos de la ideología nazi. Un modo fantástico de acercarse a ese momento y lugar tan interesante para todos los aficionados a la historia.

Pero todo lo que acabo de contar no son más que cuestiones de segundo nivel, que argumento por ser Curistoria un lugar dedicado principalmente a la historia. Y digo de segundo nivel porque lo realmente importante es que estas novelas son muy buenas en su género y muy entretenidas. Se suele decir a todo aquel que no disfruta de la poesía que el problema real reside no en que no le guste la poesía, sino en que aún no ha encontrado a su poeta. Sin ser un experto, personalmente creo que lo mismo ocurre con la novela negra (policiaca, detectives…), en la más extensa acepción del término. Al que no le gusta es porque aún no ha dado con su “detective”. Puede ser Agatha Christie, aunque yo la coloque en el lugar de los tramposos, las historias del Sherlock Holmes, matones, mafia, guardias civiles españoles, comisarios gallegos, sheriffs de pueblos con 1280 habitantes, tipos nórdicos, los clásicos detectives bebedores y perdidos… podríamos seguir hasta el infinito, creo: sacerdotes, mujeres, literatos, locos… Y cuando uno encuentra el estilo y las historias que le gustan, pocas cosas hay mejores que echarse esas páginas a la cara.

He de decir que Gunther es uno de esos que a mí me ha capturado y por ello se lo recomiendo. Además, con la excusa del marco histórico el gusto aumenta. Y en la última entrega, Praga mortal, que transcurre en septiembre de 1941, tenemos como uno de los protagonistas al mismísimo carnicero de Praga, a Reinhard Heydrich. Denle una oportunidad y cuénteme. Cuéntenme también qué detectives son sus favoritos, que yo sigo buscando asesinatos con los que llenar mi biblioteca.

Curistoria

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