Se le atribuye a él esta frase, aunque no se sabe muy bien si por tradición oral o si porque realmente la dijo. Según parece, cuando el conde fue propuesto para la Real Academia, alguien le aconsejó que sería bueno “hacer algo de campaña” visitando a los miembros por separado para recabar apoyos. Así lo hizo el ilustre candidato y, por supuesto, todo el mundo le aseguró su voto.
Hecho el recuento de la votación, el secretario del conde se le acercó y le dijo: “Excelencia, malas noticias, no hemos salido”. El conde se quedó cariacontecido y sorprendido y preguntó por el número de votos positivos que había tenido. La respuesta: ninguno. En ese momento fue cuando el Conde de Romanones dijo la famosa frase: “Joder, ¡qué tropa!”.
En 1932, en Alemania, el microbiólogo y sociólogo ruso Sergio Chakhotin y el economista Carlo…
Caravaggio es uno de esos pocos artistas que forman parte de la cultura popular, cuyo…
El 27 de agosto de 1859, en la localidad estadounidense de Titusville, en Pensilvania, hubo…
El papel de la caballería en la guerra no se diluyó como un azucarillo en…
La inteligencia artificial está suponiendo en nuestras vidas una revolución impresionante. Similar a la que,…
El mes pasado este blog cumplió 20 años, y una de las primeras entradas que…