Hace unas semanas, el día del libro para ser exactos, me comentó el genial autor del blog Resumiendo Internet, Richar, una historia que había leído sobre Winnie the Pooh, ya saben ustedes, el oso de Disney. Hoy me he encontrado con esa historia en el blog de la editorial Osprey y les escribo aquí la historia para su conocimiento. Por cierto, gracias Richar y gracias a Osprey.

Durante la Primera Guerra Mundial, las tropas canadienses fueron transportadas hasta Europa desde Winnipeg, en el este de Canadá. Durante su estancia allí, antes de la partida hacia el combate, el teniente veterinario Harry Colebourn compró un pequeño cachorro de oso negro a un cazador que había matado a su madre. A la madre del oso, no a la madre del teniente, no se equivoquen ustedes. Colebourn puso como nombre al oso Winnipeg, en honor a aquella ciudad, aunque le llamaba Winnie para acortar. 20 dólares fue el precio de aquel cachorro.

Winnie hizo el viaje transatlántico hasta Inglaterra con la unidad del teniente Colebourn, pero cuando las tropas fueron enviadas a luchar a Francia, el osezno fue cedido al zoo de Londres. El teniente intentó recuperar al oso después de la guerra pero le pareció que viviría mejor en el zoo. Por cierto, nuestro teniente visitó a Winnie varias veces en aquel zoo antes de la muerte de esta, porque Winnie era una osa, no un oso.

En el zoo el oso se convirtió en la atracción favorita de Christopher Robin, hijo del famoso autor A.A. Milne. Para quienes no lo sepan, principalmente aquellos que no tengan niños, Christopher Robin es el nombre del amigo humano de Winnie the Pooh, el personaje de ficción. Desde su primera visita con unos vecinos cuando tenía cinco años, el muchacho quedó prendado de la osa y se hicieron tan amigos que los cuidadores le dejaban pasar dentro del recinto.
Aquella primera visita cuando Chistopher tenía cinco años inspiró un poema a su padre A. A. Milne, autor de los libros de Winnie the Pooh y por lo tanto creador del personaje que más tarde hizo famoso mundialmente el universo Disney.

Resumiendo, que el origen de Winnie the Pooh fue la compasión de un teniente veterinario del ejército canadiense hacia una pequeña osa.

[Editado]
Como respuesta a una pregunta realizada por un lector del blog sobre el origen del «Pooh» del nombre, les contaré que este nombre corresponde a un cisne que tuvo como mascota, desconozco durante cuánto tiempo, Christopher Robin. Una vez más, el creador de Winnie the Pooh demostró el cariño hacia su hijo.

Curistoria

Ver comentarios

  • Gracias a ti por darle la forma correcta a la anécdota (que ya no la recordaba con exactitud) :-)

    Un saludo,
    Richar.

  • Una historia muy bonita, sin duda. No la conocía y me ha resultado muy atractiva. A veces los cuentos tienen una parte de verdad.

    Saludos

  • Bueno ni me sospechaba que ésta fuera la historia de ese oso, Muy buena y muy curiosa la entrada :-)

    Saludos
    Esther.

  • Que curioso, creo que no volvere a ver al "oso tontorron" de la misma manera LOL, en fin, esto me ha servido para reconciliarme con el personaje (habia llegado a odiarlo.... debe ser por las 7.000.000 de veces que lo he visto con mi hijo).
    Una ultima pregunta, el "POOH" de donde sale?

    Gracias por la entrada.

    P.D: Sabemos algo de "Igor" ese si que me pone nervioso. Brrrrr. LOL

  • Respondiendo a tu pregunta, voy a completar la entrada con la explicación del Pooh.

    De Igor no se nada pero a mi me cae muy bien, casi mejor que Pooh.

    Saludos.

  • Gracias por darme a conocer la historia ya que me paso todas las tardes viendo capitulos y capitulos de winnie de pooh que es lo que ahora le gusta a mi niño.

  • Grumman, estoy como tu. Pero hay cosas peores que Winnie. Personalmente no puedo con los Teletubbies.

    Jesús, un placer responder cuando puede a esas demandas ;)

    Saludos.

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