Kamikaze, fukuryu y kaiten. Los suicidas.

Ya hemos tratado aquí en Curistoria el tema de los kamikazes en la Segunda Guerra Mundial. Hemos hablado un poco sobre el origen de la palabra, el Viento Divino, y también hemos pasado por el ritual que realizaban antes de una acción, que si todo iba bien, les llevaría a la muerte. Muerte para nosotros, pero ellos ya eran considerados “dioses en tierra” cuando se ceñían el hachimaki, la cinta que se ponían alrededor de la cabeza. Pero había otros soldados de este tipo en el ejército japonés. Los kaiten también eran dirigidos por pilotos suicidas, pero en lugar de pilotar aviones, en este caso hablamos de torpedos. Los japoneses comenzaron a modificar torpedos para que pudieran ser dirigidos por un soldado, por supuesto, un suicida, a finales de la Segunda Guerra Mundial. Los primeros diseños permitían al piloto escapar, pero no hay constancia de que nadie lo consiguiera. Ni siquiera que lo intentara. Así que finalmente se eliminó de los diseños la posibilidad de escape y el soldado sabía que moriría en acción, haciendo explotar el torpedo contra algún objetivo enemigo.
Los fukuryu eran otros soldados japoneses suicidas, en este caso, submarinistas suicidas. ¿Y por qué suicidas? Porque su modo de combate era acercarse a los barcos enemigos caminando bajo el agua y colocar una mina en el casco del barco y hacerla explotar. Su equipo incluía unos 9 kilos de plomo para permitirles caminar por el fondo marino y aire comprimido para caminar durante unas 6 horas, a una profundidad de unos 6 metros. Estas “minas humanas” fueron ideadas como método de defensivo para las islas. El soldado esperaba bajo el agua que se acercara una nave enemiga y entonces colocaba la mina en el casco y la hacía explotar. La explosión ocurría a su lado y por lo tanto allí dejaba su vida. Bajo el mar.Como ven ustedes, cuando un soldado está dispuesto a morir en combate, sabiendo de antemano que esto va a ocurrir con relativa certeza, se abren en la mente retorcida de los seres humanos nuevos métodos de combate.

Curistoria

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  • Si tienes razón, no logro imaginarme como tienen la gran visión de lo que les espera, la fortaleza que deben de mantener hasta ganarse la muerte con "honor" (en muchos casos) que persiguen generalmente los asiáticos.

    Es dificil de sentirse empático.

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