La historia dice que a comienzos del siglo pasado se encargó al escultor Mariano Benlliure y Gil la planificación de una estatua en homenaje a Don Emilio Castelar, fallecido aproximadamente una década antes. El escultor planificó su trabajo y mientras se realizó una suscripción popular para sufragar el proyecto. Sí amigos, en aquellos tiempos la gente se rascaba el bolsillo para homenajear a sus políticos. Hoy esto ni se sueña. ¿Es peor la gente? No lo creo; así que podemos concluir que serán peores los políticos.
Volviendo al ajo, que me despisto. Fue tal el éxito de la colecta popular que el proyecto fue revisado y se creó lo que hoy podemos contemplar en la Glorieta de Emilio Castelar en Madrid. Les explico lo que tenemos junto a la figura del gran orador (precisamente la estatua lo representa en una de sus intervenciones) Castelar: una figura que representa la Verdad, un Demóstenes, un Cicerón y en bronce tenemos un obrero, un estudiante y un soldado. Al otro lado del enorme pedestal hay otras ocho figuras y sobre ellas, un cañón y un soldado. Un enorme pedestal o prisma, sobre el pedestal real de la obra sostiene tres figuras féminas que honran la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.
Ciertamente debió ser un éxito la suscripción popular para crear un fondo digno de semejante trabajo. Ahí es nada la cantidad de figuras que acompañan a Castelar en su homenaje.
El investigador Alfredo González Ruibal cuenta en su libro País en Ruinas, del que les…
No es raro, al menos en mi caso, encontrarme con una noticia sobre el aniversario…
Solo con una de las vidas de Robert Bruce Lockhart uno ya podría darse por…
En diciembre de 1862 Francia y Suiza firmaban el Tratado de Dappes, por el que…
Uno de los símbolos de Estados Unidos es su Campana de la Libertad, que tiene…
En unas semanas, el día 17 de julio, se cumplirán 90 años del inicio de…