El 11 de Abril de 1945, el cuartel general de la Gestapo en Weimar telefoneó al campo de concentración de Buchenwald. Avisó de que iban a enviar explosivos para volar el campo, con los internos dentro del mismo.
Afortunadamente, los administradores del campo ya había huido y los internos atendieron el teléfono. En el momento de la llamada, el campo ya estaba en sus manos. La contestación a la llamada fue: «No se preocupen, que no es necesario. Ya han volado el campo». Evidentemente, en este caso la suerte y el miedo de los responsables del campo salvó la vida de los prisioneros.
En unas semanas, el día 17 de julio, se cumplirán 90 años del inicio de…
Entre 1789 y 1821 llegaron a Cuba unos 342.000 esclavos en barcos negreros españoles. La…
Aquí les he hablado multitud de veces sobre cifrados y códigos. Algunas de esas historias…
El 9 de noviembre de 1989 cayó el Muro de Berlín. Tres meses antes había…
Hace un par de años les hablé aquí de Tierra arrasada, de Alfredo González Ruibal,…
La flor de lis es un símbolo de Francia y de su realeza, además de…
Ver comentarios
Tampoco fueron muy listos los alemanes... un campo arrasado que conserva las comunicaciones! :-P
Pues es verdad.... pero me temo que ni ellos estaban para muchos trotes ni les apetecía tomarse más molestias.
Saludos.