| (Disco de madera usado para las pruebas del engranaje de sincronización de Fokker) |
Hace ya unos años, seis para ser exactos, les contaba la complejidad de los trabajos para que los aviones, en sus comienzos, fueran capaces de disparar sus ametralladoras entre las hélices. El desarrollo del engranaje de sincronización no fue trivial, pero sin duda fue una avance esencial para la guerra aérea.
Hace unos días veía en el magnífico blog Microsiervos un vídeo, grabado a alta velocidad, que muestra el funcionamiento de esa sincronización entre la hélice del avión y la ametralladora. Ya saben, el objetivo era que las balas pasaran entre las hélices mientras estas giraban.
Aquí les dejo el vídeo:
En 1932, en Alemania, el microbiólogo y sociólogo ruso Sergio Chakhotin y el economista Carlo…
Caravaggio es uno de esos pocos artistas que forman parte de la cultura popular, cuyo…
El 27 de agosto de 1859, en la localidad estadounidense de Titusville, en Pensilvania, hubo…
El papel de la caballería en la guerra no se diluyó como un azucarillo en…
La inteligencia artificial está suponiendo en nuestras vidas una revolución impresionante. Similar a la que,…
El mes pasado este blog cumplió 20 años, y una de las primeras entradas que…