El único japonés que bombardeó los EEUU continentales

(El submarino I25)

Unos meses después de Pearl Harbor, los aviones estadounidenses bombardeaban Tokio, los B-25 del teniente coronel Doolittle llevaban a cabo la primera incursión aérea de su ejército sobre terreno japonés. Tras aquel hecho, un piloto de la marina naval japonesa, Nobuo Fujita, pensó un plan, arriesgado y no muy ortodoxo, para devolver el golpe y bombardear América, en este caso, el Canal de Panamá.

En julio de 1942 Fujita fue convocado a una reunión secreta y le comunicaron que su propuesta había sido aceptada, pero que en lugar del Canal de Panamá, el objetivo de la incursión serían grandes bosques de Estados Unidos, con el objetivo de incendiar el corazón de ese país. El 9 de septiembre de 1942 el submarino japonés I-25 emergía a ochenta kilómetros de la costa pacífica de Estados Unidos. En menos de una hora la tripulación montó sobre el submarino una rampa para el despegue de aviones y colocó sobre ella un hidroavión que habían transportado plegado dentro del propio submarino. El piloto del avión era el creador de la operación Fujita, que despegó junto con otro hombre llevando seis bombas incendiarias para ser lanzadas sobre Estados Unidos. En ese mismo submarino había estado Fujita el día del ataque a Pearl Harbor.

El avión tenía autonomía para cinco horas y era capaz de llegar a una velocidad máxima de ciento treinta y cinco kilómetros por hora. Cuando sobrevolaba los bosques del parque nacional de Monte Emily, en Oregon, lanzó las bombas. Si todo hubiera ido bien el incendio podría haber sido de proporcionados gigantescas, pero por suerte para los norteamericanos la lluvia jugó a su favor y las llamas se extinguieron pronto ya que la zona estaba húmeda por las lluvias y el Servicio Forestal las controló pronto. Fujita volvió junto al submarino y aterrizó sobre el agua. Un avión de patrulla atacó al I-25 y tuvo que sumergirse, aunque el ataque no causó más que algún daño menor en el submarino.

Hicieron un segundo intento unas semanas después, pero el resultado fue similar y entonces el submarino I-25 fue destinado a otras tareas, hundiendo dos barcos estadounidenses y un submarino soviético al confundirlo con uno estadounidense, en su camino a casa.

(Nobuo Fujita)

Tras la guerra, en 1962, Fujita fue invitado a visitar el pueblo de Brookings, que estaba en la zona de Estados Unidos que había bombardeado y que pretendía incendiar. El piloto respondió afirmativamente a la invitación y cuando llego al lugar se sorprendió al ser recibido con cariño, reconociendo a Fujita como parte de la historia del lugar. El japonés, que se había llevado con él la katana que le había acompañado también a bordo del avión en la misión de bombardero, regaló al ayuntamiento de Brookings dicha espada. No fue la última visita de Fujita a Brookings, y sobrevoló de nuevo aquellos bosques, ya en tiempo de paz, donde también plantó una secuoya, en el mismo lugar donde habían caído sus bombas. Cuando murió, en 1997, parte de sus cenizas fueron llevadas a los bosques de Brookings por su hija y allí las enterró. Fujita fue el único piloto japonés que bombardeó territorio continental estadounidense en la Segunda Guerra Mundial.

Esta, y cientos más de historias y detalles sobre el arma submarina en la Segunda Guerra Mundial lo pueden encontrar en el libro Submarinos, escrito por el autor de este blog.

Curistoria

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