Como decía, el Mesías es su obra más conocida. La compuso en Londres en 1741, en tan solo tres semanas, y se estrenó por primera vez en Irlanda unos meses después. Y es en este punto es donde de manifiesto una de las cuestiones a las que hacía referencia en el primer párrafo: la popularización de sus obras. En el estreno de la obra se esperaba, y deseaba, tal cantidad de público que se solicitó a todos aquellos caballeros asistentes que, por favor, dejaran en casa sus espadas para que pudiera asistir más gente, y más cómodamente.
Esta historia me recuerda al comienzo de la versión cinematográfica de Cyrano de Bergerac en la que disfrutamos de Depardieu, cuando se arma el jaleo en la función de teatro. Genial. Y al finalizar; os hiero.
La música actual es un desastre, decimos los menos jóvenes, asegurando que en nuestro tiempo…
En julio de 1936 muchas cuestiones quedaron suspendidas en España. Planes que se congelaron en…
Stonehenge es uno de los lugares y monumentos más conocidos del mundo. Está en el…
El Pony Express es un elemento mítico dentro de la cultura popular relacionada con el…
Hay pequeñas cosas sin importancia que se quedan en la memoria sin saber muy bien…
Me gusta mucho leer entrevistas y diarios. Hace poco leía una entrevista a George Steiner,…