En 1942, en Baltimore sonaron las alarmas antisubmarinas como respuesta a ciertos sonidos que no podían provenir sino de submarinos enemigos. Toda la flota se puso en situación de alerta para descubrir que el enemigo era una fuerza de millones de peces tigre. Un susto para Baltimore, pero también los peces se salvaron por poco.
En 1932, en Alemania, el microbiólogo y sociólogo ruso Sergio Chakhotin y el economista Carlo…
Caravaggio es uno de esos pocos artistas que forman parte de la cultura popular, cuyo…
El 27 de agosto de 1859, en la localidad estadounidense de Titusville, en Pensilvania, hubo…
El papel de la caballería en la guerra no se diluyó como un azucarillo en…
La inteligencia artificial está suponiendo en nuestras vidas una revolución impresionante. Similar a la que,…
El mes pasado este blog cumplió 20 años, y una de las primeras entradas que…