
Levantar el dedo corazón mientras el resto se queda recogido es un gesto soez, de mal gusto, pero me temo que muy presente entre nosotros. Dicho esto, parece que tiene casi 2.450 años de historia. Probablemente su origen tenga que ver con un significado fálico. Ya saben, un dedo largo extendido y otros, a cada lado de él, cerrados como en un puño.
El texto más antiguo del que tenemos constancia y en el que aparece esta señal y su simbología ofensiva es la comedia Las nubes, de Aristófanes. Las nubes es también una de las referencias históricas más antiguas sobre Sócrates. En un determinado momento, se produce en la obra una conversación entre él y Estrepsíades. El primero está intentando enseñar métrica al segundo y le habla del ritmo dáctilo, palabra que procede del griego dáktylos, que significa dedo. Este juego de palabras tiene sentido porque también es una métrica poética. Ahí es cuando el aprendiz le responde con el feo gesto.
[SÓCRATES] Serás amable y chistoso cuando conozcas el ritmo enoplio y el del dáctilo.
[Estrepsíades] ¿El del dáctilo? Por Zeus, ya lo conozco.
[Sócrates] Pues dilo.
[Estrepsíades] (Se dice que levantando el dedo corazón, aunque este detalle no está en el texto original) Este. Cuando era joven me servía de este otro.
[Sócrates] Eres tonto y grosero.
Los romanos siguieron con esta traducción y se dice que tuvo algo que ver con la muerte de Calígula
No es el único caso que conocemos del uso del dedo corazón con fines despectivos en Grecia. Diógenes de Sinope, el famoso cínico, lo usó en alguna ocasión en referencia a Demóstenes, que no era de su predilección. Así lo cuenta el texto Vidas de los filósofos ilustres de Diógenes Laercio. Por cierto, es curioso que siendo Diógenes de Sinope un cínico y que por lo tanto aborreciera la posesión de bienes materiales, haya un síndrome con su nombre que asociamos con todo lo contrario: la acumulación sin medida. Eso sí, el síndrome se refiere al abandono de uno mismo y su casa, que encaja más con el filósofo griego, pero ha ido sumando esta otra connotación.
Volviendo al tema del dedo, en Roma esta costumbre continuó. La denominaban digitus impudicus. Hay fuentes clásicas, en este caso del poeta Marcial, que lo mencionan explícitamente. Por otra parte, parece que el emperador Calígula humillaba a un tribuno de su guardia pretoriana, Casio Querea, sacándole el dedo cuando este tenía que besar su mano. Después de esto no es de extrañar que fuera este tribuno uno de los artífices de la conspiración que acabó con la vida del emperador en el año 41. Incluso se dice que fue el primero en apuñalarlo.
La mala costumbre aguantó el paso de los siglos y con la llegada de la fotografía y el vídeo, son innumerables los famosos y no famosos que han enviado un mensaje con su mano. En 1886, el jugador de beisbol de los Boston Beaneaters Charles Radbourn hizo el gesto disimuladamente en una foto. Estaba siendo retratado su equipo junto con un rival, los New York Giants. Fue, que se sepa, la primera vez que alguien quedó inmortalizado sacando el dedo.
La foto del comienzo muestra a Johnny Cash sacando el dedo a las autoridades de la cárcel de San Quentin (San Quintín) cuando dio allí un concierto en 1969. Y esta siguiente es la de Charles Radbournd.


Un sacerdote italiano le responde con el mismo gesto a un manifestante:
https://www.instagram.com/reel/DewguUfMQRw/