Porsche contra los franceses Renault y Peugeot

La marca de automóviles Porsche (aunque aún no como tal) fue fundada en Stuttgart, Alemania, por Ferdinand Porsche y su hijo en 1931. Pocos años después la Segunda Guerra Mundial obligó a cambiar la empresa, como hizo con toda Europa. Durante la guerra cambiaron las instalaciones de la marca y esta se vio involucrada en el desarrollo de material bélico. Después de la guerra pagó por ello.

Los nazis en el poder habían puesto en marcha, antes de la guerra, un proyecto para crear y producir “el automóvil del pueblo” (Volks Wagen) y Ferdinand Porsche fue el encargado de llevar el proyecto adelante. Como parte de las compensaciones que Alemania debió llevar a cabo con el resto de países por la Segunda Guerra Mundial, Ferdinand Porsche, a través de Volkswagen, fue puesto a disposición de los franceses. Estos rechazaron la oferta que involucraba a VW, pero tuvieron a Ferdinand Porsche, entre otros, trabajando dos años para ellos. Durante este tiempo trabajó en diseños para Renault, como el 4CV. De aquí ya tenemos un buen titular: “De cuando Porsche diseñaba coches para Renault”.

Cuando las cosas fueron asentándose en Europa, Porsche nació como marca y comenzó el diseño de los coches deportivos que la han caracterizado hasta el día de hoy. En 1963 presentaron el Porsche 901 en el Salón del Automóvil de Frankfurt. Y entonces fue cuando otra marca francesa, Peugeot en este caso, reclamó el derecho exclusivo a utilizar nombres de tres cifras, cuya cifra central fuera un cero, en sus automóviles. La marca alemana cedió a tan peregrina, a mi parecer, petición y cambió el nombre de su modelo. Así, en noviembre de 1964 nació el Porsche 911.

Otro día les contaré la relación de Ferdinand Porsche con el coche eléctrico, allá por 1900.

Curistoria

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  • "Peugeot en este caso, reclamó el derecho exclusivo a utilizar nombres de tres cifras, cuya cifra central fuera un cero, en sus automóviles. La marca alemana cedió a tan peregrina, a mi parecer, petición"

    Tal vez Peugeot tuviera ya entonces registrados como marcas (modelos más bien) todos esos números, por lo que no sería tan descabellado; ahora por ejemplo los tiene. Otro caso es el de SEAT, que tiene registrados los nombres de multitud de ciudades españolas (ignoro si tiene que pagar algo a cada ciudad en concepto de uso de su nombre).

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