En 1968, este tipo se propuso conseguir una atracción realmente destacada para su ciudad y en la búsqueda de la misma llegó a Londres. Por entonces, un puente de Londres, construido por John Rennie en el año 1831 sobre el Támesis, estaba comenzando a hundirse. Por ello, el ayuntamiento londinense determinó que había que construir un nuevo puente y en lugar de demoler o desmontar el puente del siglo anterior, lo sacó a subasta.
McCulloch decidió entrar en la puja, con el objetivo de llevarse el puente a su ciudad, en Arizona, EEUU. El precio que ofreció nuestro amigo en su oferta fue calculado del siguiente modo: el coste de desmantelar el puente suponía 1,2 millones de dólares, y él dobló tal precio en su oferta. A estos 2,4 millones de dólares le añadió 60.000 dólares, mil por cada año de vida que habría pasado cuando, según sus cálculos, el puente fuera reconstruido en el otro lado del Atlántico. Por supuesto, por este precio, y con poca competencia, McCulloch se hizo con el puente.
Tres años más tarde, después de desmontar la construcción piedra a piedra, el puente, con aquellas mismas piedras en la misma posición original, fue finalizado en su nuevo destino. En 1971 se celebró la fiesta de inauguración, con desfile, fuegos artificiales, famosos…
Más información en la wikipedia
En 1862, el Congreso de los Estados Unidos se propuso unir el país con una…
La música actual es un desastre, decimos los menos jóvenes, asegurando que en nuestro tiempo…
En julio de 1936 muchas cuestiones quedaron suspendidas en España. Planes que se congelaron en…
Stonehenge es uno de los lugares y monumentos más conocidos del mundo. Está en el…
El Pony Express es un elemento mítico dentro de la cultura popular relacionada con el…
Hay pequeñas cosas sin importancia que se quedan en la memoria sin saber muy bien…
Ver comentarios
A eso se le llama tender puentes entre ambos lados del Océano.
Cierto :)
La atraccion que tienen los americanos por las viejas piedras .Se lo llevan todo , lo mismo castillos , que puentes .
Saludos desde Málaga.
Como dijo el torero: "Hay gente pa tó". Y yo añado: "Eso es tener mucho dinero y no saber en qué gastarlo. Ya le podría haber dado al buen señor regalarselo a quien lo necesitara".
Saludos
Annick, es que a ellos "les faltan" esos siglos de historia.
Anónimo, quizás hizo un buen negocio para su pueblo local, quién sabe.
Saludos.