Las mejores curistorias de julio y agosto de 2013

Cartel de la Liga de la Tierra Estas son en mi opinión las curistorias más destacables del verano pasado. El sudor de los atletas, muy caro El hombre que sufrió y bautizó el boicot Algunos insultos y pullitas ocurrentes Para qué sirve el latín Connan Doyle, defensor de las mujeres maltratadas Una mujer fue el primer programador de ordenadores El manuscrito de En el camino de Kerouac

En tiempo de guerra, dejen las líneas libres

En este cartel de propaganda de 1942, se pide a la población que no haga llamadas de larga distancia para mantener las líneas libres para los mensajes de guerra. También comunica que cuando se disponga de materiales, se instalaran más líneas para que no haya tales problemas. No haga llamadas de larga distancia. Las líneas deben quedar libres para la guerra Vía http://t.co/rV5RklvHrJ pic.twitter.com/vBZH0WONaj— Manuel J. Prieto (@vitike) diciembre 26, 2013

La reina de Inglaterra como trabajadora

En febrero de 1945, Isabel II se unió como trabajadora el Servicio Auxiliar de Mujeres durante la Segunda Guerra Mundial. Su número de trabajadora era el 230873. Fue formada como conductor y mecánico, condujo un camión militar y hasta llegó a ser promocionada. La reina de Inglaterra trabajando como mecánico durante la #SegundaGuerraMundial (Vía http://t.co/OAHN48rRcE pic.twitter.com/7FED749Jab — Manuel J. Prieto (@vitike) diciembre 19, 2013 Fuente: All that is interesting

Las mejores curistorias de enero de 2013

(Última página del discurso preparado por si fallaba el viaje a la luna) Ya quedan pocos días para finalizar el año y llegan días de revisión y repaso de lo hecho en estos doce meses. Con ese espíritu arranco una serie de entradas recopilando las mejores curistorias de cada mes de 2013, por supuesto, en mi opinión. Una buena forma para que algunos de ustedes recuerden estas curistorias y para que otros las descubran por

Telecomunicaciones en el siglo XVIII

(Grabado de un telégrafo óptico de Chappe) Son muchos los casos en los que una idea está ahí esperando hasta que la tecnología permite llevarla a cabo de un modo plenamente satisfactorio. Podríamos llegar hasta el extremo de decir que ya en el siglo XVIII un hombre tenía en la cabeza algo parecido a Internet, aunque seguramente sería excesivo. Pero había alguien pensando, eso sí, en comunicaciones a distancia, de telecomunicaciones mecánicas para ser exacto.