Aquel día, dentro del vagón, había cinco personas, sin contar a Franco y a Hitler. Estaban los respectivos ministros de Asuntos Exteriores: Ribbentrop y Serrano Suñer. Había también dos traductores, un tal Gross por parte de Alemania y el barón de las Torres por parte de España. Por último, había un funcionario alemán llamado Paul Schmidt. El contenido del encuentro debía ser secreto ya que a los aliados les interesaba de manera importante saber qué postura tomaría España con respecto al conflicto. Su neutralidad o el apoyo a los alemanes e italianos, que habían ayudado a Franco en la Guerra Civil Española, podía suponer un cambio considerable en el desarrollo del conflicto. A pesar de todo, los servicios secretos ingleses se enteraron del contenido del encuentro.
Al parecer, un tipo, bajo el nombre en clave de “T”, filtró todos los datos de lo hablado por los líderes fascistas a los ingleses. Nunca ha sido desvelada la identidad del tal “T”, pero lo más probable es que fuera el barón de las Torres, Luis Álvarez de Estrada y Luque, que era anglófilo.
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De todas maneras, bien pudo ser una filtración, digamos "autorizada", cuando no interesada.
Pero esto es sólo una apreciación mía.
Clásico lo de las filtraciones. Suerte.
Todo puede ser. Pero no lo veo yo muy probable.
Saludos.
Imposible, nunca hablo del encuentro ni con su familia
Gracias por el comentario.
Desconozco si fué cierto o no la filtración de la conversación,lo que ha sido fué el mayor triunfo diplomatico para Franco,desmostró la astucia y la retranta de gallego,de la que me siento orgulloso como gallego y ESPAÑOL.