La guerra más corta de la historia

Hace unos días, en la entrada que escribí la katana, nuestra amable Wanna_Grabiela a través de un comentario, me puso tras la pista del tema a tratar hoy . Según parece, la guerra entre el Reino Unido y Zanzibar es la guerra más corta de la historia.

Comenzó el 27 de agosto de 1896 y terminó poco más de media hora más tarde, concretamente 38 minutos después de comenzar. La historia es la siguiente. Después de morir el Sultán Hamad bin Thuwaini, se abrió un pequeño conflicto de intereses por la sucesión. Existía un acuerdo firmado unas décadas antes por el que el Sultán debía ser aprobado por el cónsul británico y el sultán que se había hecho con el poder no tenía estas bendiciones inglesas. Esto fue motivo suficiente para que el Reino Unido enviara un ultimátum que obtuvo como respuesta del nuevo sultán una negativa a dejar el poder.

El ultimátum finalizaba a las 09:00 y dos minutos después comenzó el ataque británico que incendió el palacio del sultán. A las 09:40, 38 minutos más tarde, como decía antes, la bandera del palacio fue arriada y el conflicto finalizado. Es mucho llamar guerra a esto, efectivamente, pero así es considerado. Unos 500 muertos son el resultado de tan corta guerra o batalla, como ustedes quieran.

Fuentes: BBC y wikipedia.

6 thoughts on “La guerra más corta de la historia

  1. No está mal: 38 minutos, 500 muertos… Una estadística sobrecogedora… ¿Pero a que el autoproclamado sultán no murió??

    Por cierto, que no hayas publicado su nombre se debe a… no me atrevo a elucubrar, mejor espero respuesta.

    Un abrazo!!

  2. Hola Suso:

    que no publicara el nombre de los sultanes no tiene porqué alguno, sencillamente, no lo consideré necesario. Después de morir el sultán Hamad bin Thuwaini, había dos candidatos; Khalid bin Barghash que se hizo con el poder en un primer momento y Hamud bin Muhammed, que era el que les gustaba a los británicos.

    Por cierto, el sultán Khalid no murió, escapó del país.

    Sitopon, se puede considerar guerra porque el sultán se atrincheró en su palacio, con un buen número de soldados e incluso con piezas de artillería dispuesto a defender su puesto por las armas. Eso sí, la fuerza, especialmente naval, británica fue imparable.

    Saludos.

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