La defenestración de Praga

En mayo de 1618, tres hombres saltaban desde una ventana del Castillo de Hradcany en Praga. Tuvieron suerte y cayeron sobre un montón de estiércol que amortiguó la caída. No fue una salida muy digna, pero salvaron la vida.Estos hombres eran representantes del Emperador Católico de los Habsburgo y un grupo de nobles protestantes los había lanzado por la ventana, para protestar por el cierre de algunas iglesias protestantes. Este acto acabó provocando una guerra.De

La Inmaculada Concepción y la infantería española

En 1585 el tercio de Juan de Águila estaba acampado en la isla de Bommel, en la desembocadura del Escalda. Los holandeses provocaron una inundación y los españoles tuvieron que refugiarse en el dique de Empel, que era poco más de un camino. En esta situación, el tercio estaba en una situación en la que eran una presa fácil y se pusieron a excavar para fortificarse. Mientras excavaban encontraron una tabla con una Inmaculada, precisamente

Una bicoca

En abril 1522, en Bicoca, al oeste de Milán, se enfrentaron los soldados españoles con sus enemigos franceses, suizos y venecianos. Entre el ejército francés, había 15.000 piqueros mercenarios suizos, llamados también esguízaros, y por parte de los españoles, el general Próspero Colona contaba con 4.000 arcabuceros.Los arcabuceros se colocaron al lado de una carretera, apoyados por la artillería, detrás de un terraplén protegido por una empalizada. Los piqueros suizos avanzaron contra los soldados imperiales

Las encamisadas

Los tercios españoles recurrían en ocasiones, a lo que podemos denominar «operaciones especiales» nocturnas. Estas operaciones se llamaban encamisadas. Los soldados, se ponían la camisa sobre el resto de la ropa para poder reconocerse entre sí.Las encamisadas eran comunes para sabotear algún punto del enemigo o sorprenderle con un golpe de mano, se hacían de noche y cualquier soldado con una camisa clara sobre el resto de la ropa era claramente identificable.

Disparar con pólvora del rey

En los tercios españoles, cada soldado recibía una paga, en la cual se contemplaban sus necesidades. Así, un piquero cobraba menos que un arcabucero, la caballería tenía que mantener sus monturas… Por lo tanto, la pólvora la solía pagar el soldado de su propio bolsillo. Pero en ocasiones, como en caso de asedio, se podía obtener pólvora de almacenes o polvorines de artillería y entonces se tiraba con «pólvora del rey» y por lo tanto

Pizarro y la ambición

Francisco de Pizarro, el gran conquistador español nacido en Trujillo, que luchó contra el Imperio Inca, trazó una raya en el suelo con la punta de su espada y comentó a sus soldados para animarles a la aventura y la batalla: «Por allá se va a Panamá a ser pobres, por aquí, a conquistar un Imperio».Esta frase y esta actitud fue famosa durante años, y en la época gloriosa de los tercios españoles, se recurría

Francisco I de Francia y la España militar

Parece ser que en el pasado, cuando España era un Imperio, los enemigos de España la veían como una nación muy militar. Quizás la Reconquista y el mantenimiento del Imperio, causaron esta situación.Francisco I de Francia, prisionero en Madrid, al ver jugar a los niños españoles con espadas de madera, comentó: «¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!»

D.P. James, I. Bagerov y el uniforme de la Armada

D. P. James, teniente de la armada británica, escapó de un campo de prisioneros nazi en la Segunda Guerra Mundial, y como en Alemania había tantos uniformes diferentes, decidió tratar de escapar vestido con el uniforme oficial de la Armada Británica.Llevaba una tarjeta de identificación que se suponía era de un bulgaro y cuyo nombre era: «I. Bagerov». Su osadía tuvo premio y finalmente logró llegar a Estocolmo, que era neutral.