Telecomunicaciones en el siglo XVIII

(Grabado de un telégrafo óptico de Chappe)

Son muchos los casos en los que una idea está ahí esperando hasta que la tecnología permite llevarla a cabo de un modo plenamente satisfactorio. Podríamos llegar hasta el extremo de decir que ya en el siglo XVIII un hombre tenía en la cabeza algo parecido a Internet, aunque seguramente sería excesivo. Pero había alguien pensando, eso sí, en comunicaciones a distancia, de telecomunicaciones mecánicas para ser exacto.

Ese alguien era Claude Chappe, un inventor francés nacido el día de Navidad del año 1763. A comienzos de la década de 1790 comenzó a desplegar por Francia una serie de torretas que tenían sobre ellas dos brazos que se movían mecánicamente y que podían girar para componer hasta noventa posiciones diferentes. El invento tenía un tamaño considerable, lo que permitía que fuera visto desde unos quince kilómetros, incluso más si el terreno era favorable.

Estarán ya intuyendo cómo funcionaba aquel sistema de comunicaciones. El operador de una torre colocaba los brazos de un determinado modo, lo que tenía su significado, y el operador de la torre siguiente lo veía y repetía en su torre la posición de los brazos. Así, el mensaje viajaba a través de Francia. Como decía, un prehistórica forma de telecomunicaciones. De hecho, métodos similares habían existido desde siglos anteriores, comunicaciones entre puntos elevados o torres, pero el invento de Chappe era el primero mecánico y eso es un pequeño detalle que tiene su importancia. Por supuesto, también hablamos de un método con una variedad de mensajes mucho mayor que un fuego o unas banderas.

Napoleón vio que aquel invento permitía unas comunicaciones muy rápidas para la época y ordenó el despliegue masivo, llegando a las quinientas torres instaladas. El invento se iba a llamar taquígrafo en un primer momento, por aquello de la escritura rápida, pero se acabó llamando escritor en la distancia. Al final el telégrafo eléctrico acabó por inutilizar el sistema, este telégrafo óptico, esta Internet mecánica del siglo XVIII.

Nota: Conoce más curistorias tecnológicas como esta en la infografía sobre la historia de las Tecnologías de la Información elaborada por Curistoria y Exevi.


Fuente: The greatest stories never told, de Rich Beyer

Curistoria

Ver comentarios

  • Gracias a ambos por los comentairos.

    Jesús, ¿sabes si queda algún resto en pie en España? Gracias.

    Hedwidge, sé que muchos me mataréis por ello, pero nunca he leído a Prattchet y, es más, no tengo ningún libro suyo.

    Saludos.

  • Hay una torre semiderruida al sur de Montmeló (Barcelona) situada en un promontorio de 222 m de altura llamado el Telégraf (a 150 m noroeste desde la marca A) que pertenecía a la red de telegrafía óptica.

Entradas recientes

Las tres flechas, los perros de Pávlov y la política

En 1932, en Alemania, el microbiólogo y sociólogo ruso Sergio Chakhotin y el economista Carlo…

1 día hace

La mariposa negra, de Radu Paraschivescu

Caravaggio es uno de esos pocos artistas que forman parte de la cultura popular, cuyo…

5 días hace

El petróleo se mide en barriles porque se almacenaba en los de whisky

El 27 de agosto de 1859, en la localidad estadounidense de Titusville, en Pensilvania, hubo…

1 semana hace

Sables al viento, de Ismael López

El papel de la caballería en la guerra no se diluyó como un azucarillo en…

1 semana hace

Un hombre con un hacha como sistema de control del primer reactor nuclear

La inteligencia artificial está suponiendo en nuestras vidas una revolución impresionante. Similar a la que,…

2 semanas hace

Vino español como sueldo para los poetas ingleses

El mes pasado este blog cumplió 20 años, y una de las primeras entradas que…

3 semanas hace