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Quién inventó la percha

(Albert Parkhouse)

Ya no queda duda, después de que la pasada noche haya caído la primera nevada, aunque leve, de que el frío ha llegado. Y con él los abrigos y las bufandas y derivado de ello los problemas para colgarlos cómodamente en bares, restaurantes y algunos lugares de trabajo. Este problema no es nuevo y ya ocurría hace al menos ciento diez años.

En noviembre de 1903, un tipo llamado Albert Parkhouse volvió a su oficina después de comer. Trabajaba en Timberlake Wire and Novelty Company, en un pueblo del estado de Michigan en Estados Unidos, y para su disgusto no fue capaz de encontrar un lugar decente en el que colgar su abrigo ya que todas los percheros estaban ocupados. ¿A quién no le ha pasado algo parecido? Irritante.

Desde luego no es de caballeros dejar tirado sobre una silla un buen abrigo y condenarlo así a ser pasto de arrugas y deformidades que harán de su dueño un monigote cheposo cuando vuelva a vestirlo. Parkhouse lo sabía y tomando un trozo de alambre, al fin y al cabo su empresa trabajaba con aquel material (wire en inglés), le dio forma de dos óvalos achatados unidos y de esa unión creó un gancho. Resumiendo, sacó la forma de una percha de aquel alambre. Por supuesto, colgó el abrigo allí y se puso a trabajar ufano por su invento.

Acaba de nacer la percha de alambre, hoy presente en muchos lugares y hogares. Con el paso de los días algunos compañeros de trabajo imitaron su invento y crearon sus propias perchas. El dueño de la compañía, viendo aquel hecho, pensarán ustedes que puso más percheros al servicio de sus empleados, pero se equivocan. Lo que hizo el jefe de Parkhouse fue patentar la percha de alambre.

No fue aquella la única patente de la época de algo que podría considerarse una percha, pero el invento de Parkhouse, patentado por su jefe, Timberlake, y que recibió el nombre en la patente del abogado que la gestionó, Patterson, es considerado el origen de la percha metálica omnipresente en la actualidad.

Fuente: The greatest science stories never told, de Rick Beyer

Curistoria

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