En los últimos días algunos de los temas más presentes en las conversaciones y en los medios de comunicación en España han sido el fútbol, por un parte, y la recuperación del Códice Calixtino después de su robo hace un año, por otra. En este segundo caso se ha mostrado que a veces las cosas son más sencillas de lo que parecen y un golpe que parecía casi de película, de hecho ha dado para alguna novela, se ha mostrado más mundano y simple de lo pensado. Y en Curistoria vamos a unir estos dos temas en uno, en la medida de lo posible.
Dos trofeos o copas han sido el premio para el vencedor de los mundiales de fútbol. Desde 1930, año en que Uruguay inauguró la lista de ganadores, hasta 1970 el trofeo Jules Rimet, en la foto de arriba, fue el emblema del campeonato. Desde 1974 hasta nuestros días el trofeo es el que se llevó España en 2010 y que todos conocemos. El 20 de marzo e 1966 la copa fue robada, unos cuatro meses antes del campeonato que tendría lugar en Inglaterra. Durante una exhibición pública en el Westminster Central Hall desapareció. Un tipo que se hacía llamar Jackson pidió un rescate de quince mil libras diciendo que para él no era más que un trozo de oro y que si antes de unos días no tenía noticias la fundiría.
Como decía, el fútbol y un robo de algo simbólico, como el Códice Calixtino, salvando las distancias, unidos por Curistoria.
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Es que en España somos muy "peliculeros" mira que pensaba yo que había sido la señora de la limpieza, casi acierto, y es que hay cosas que se notan aun en la distancia de un frio televisor.
Pues es una pena, porque una buena historia de robo de "guante blanco" es entretenida :)
Saludos.