Despidiendo a Mr. Kipling

Son muchos los casos de grandes músicos o escritores que fueron rechazados, en sus comienzos, o incluso científicos que hoy son estudiados y fueron calificados como estudiantes torpes. En esta situación se vio Rudyard Kipling, el famoso y gran escritor, que hoy es considerado todo un clásico. Trabajaba como reportero para el periódico San Francisco Examiner cuando fue despedido. Podría ser causa suficiente para considerar aquello un error, despedir a un tipo como Kipling, con

El Titán y el Titanic

Futility, or the Wreck of th Titan, algo así como, “Inutilidad, o el naufragio del Titán” es una novela escrita por Morgan Robertson. En esta obra, un buque transatlántico, llamado Titán, se hunde en el Atlántico Norte después de chocar contra un iceberg. ¿Les parece original este argumento? Seguramente dirían que no. Pero fue escrita en 1898, 14 años antes del hundimiento del famoso barco real casi homónimo: Titanic. El barco de la novela, como

Nunca segundas partes fueron buenas

Nunca segundas partes fueron buenas es una frase muy conocida y que en los días que corren se suele utilizar en las críticas y comentarios sobre el mundo del cine. El origen de este dicho proviene, como el de muchos otros que pueblan nuestra lengua, de El Quijote. El Quijote, que también tuvo segunda parte, recoge una charla en esta segunda entrega en la que el caballero, su escudero y un tercero en la que

El verdadero Frankenstein: Konrad Johann Dippel

A caballo entre el siglo XVII y el XVIII existió un tipo que posiblemente sea el que más se ha acercado en la realidad al personaje de ficción creado por Mary Shelley, y de hecho, parece que hay una conexión entre ambos. Eso sí, fue primero este que el monstruo. Konrad Johann Dippel, un teólogo, un científico, físico, químico, alquimista… creó un laboratorio en el castillo Frankenstein, en Darmstat, Alemania; donde había nacido. Su objetivo

La Corte de los Milagros

Aunque el término es famoso gracias a Víctor Hugo, parece que sí existió la susodicha Corte de los Milagros. Una corte habitada por mendigos, prostitutas, ladrones y gente de mal vivir en general, que se situaba en las inmediaciones del mercado de Les Halles, en París. Muchos de los habitantes de la corte vivían de pedir por las calles de París, de rogar limosna y caridad. Y para aumentar sus beneficios, durante el día, en

Agustín de Foxá y los cerdos

En estos días se ha hablado de nuevo de Agustín de Foxá, por unas cuestiones en la orilla del Betis que no vienen muy a cuento. Este hombre, conde de Foxá y marqués de Armendáriz, nació en 1903 en Madrid y murió allí mismo 56 años después. Escritor, periodista y diplomático, son famosas sus ocurrencias y sus frases, cargadas de humor en unas ocasiones y de finas puñaladas en otras. Antiamericanista por los cuatro costados,

¿Qué es un freelance?

Resulta que un servidor de ustedes tiene puesto en su curriculum vitae que durante algunos años fue freelance. Esta palabra inglesa se compone de free y lance, que traducidas significan libre y lanza, respectivamente. Por lo tanto, suena a que hay una explicación histórica detrás del término. E investigando un poco he llegado a la solución. Actualmente se usa este término para hablar de personas que trabajan por su cuenta, ofreciendo sus servicios en una

El plan de trabajo de Truman Capote

Hace unos días me hice con un simpático libro que narra las manías, métodos y ritos de los escritores. Se titula “Escribir es un tic” y está escrito por Francesco Piccolo. Es un libro muy entretenido y va pegando saltos entre escritores de todas las épocas exponiendo cómo afrontaban estos el noble y nunca bien valorado arte de la escritura. Cuándo escribían, cómo, con qué manías… Exponiendo los planteamientos básicos de escritura, el libro cuenta

Las lisístratas keniatas

Esta entrada está a caballo entre la historia y la actualidad, aunque, sinceramente, la parte correspondiente a la actualidad nunca llegará a ser historia. No va más allá de una anécdota divertida y que da lugar a una Curistoria. Es posible que en estos días hayan ustedes leído en la prensa o escuchado en la radio una noticia sobre unas mujeres keniatas que se han plantado con un ultimátum frente a sus hombres: sin acuerdo

Quevedo y Felipe IV, ¿quién quedó encima?

Los más viejos de este lugar recordarán la historia en la que Quevedo dejaba claro que “donde se mea no se ponen cruces”. También recordarán, seguramente, cómo el magnífico literato se bufaba de la grandiosidad del Imperio Español a través de su rey, Felipe IV, asemejando a este con un agujero: cuanta más tierra le quitan, más grande se considera. Genial. Aquí les dejo para su disfrute otra de las genialidades de Quevedo, una vez