Era de noche y, sin embargo, llovía

La frase que encabeza a modo de título esta entrada se suele utilizar como ejemplo de discurso sin consistencia o lógica, de ideas absurdas o como ejemplo de mala escritura, desde un punto de vista literario. Esta frase fue escrita por Antonio Neira de Mosquera un periodista y escritor gallego, como ejemplo de lo que antes decía.

A pesar del escrito del citado Neira, según parece, en una ocasión un joven escritor se acercó a Juan Eugenio de Hartzenbusch, director de la Biblioteca Nacional y escritor allá por el siglo XIX, y le entregó una obra suya a don Juan Eugenio. Le pidió que la leyera y que le comentara su parecer sobre lo que el joven autor consideraba una gran obra. ¿Saben ustedes cómo comenzaba aquella obra? Efectivamente: “Era de noche y, sin embargo, llovía”.

No hay constancia, pero casi seguro que el famoso escritor don Juan Eugenio no tuvo una impresión muy buena de aquella obra, suponiendo que continuara con la lectura después de semejante comienzo. Eso sí, esta frase es hoy tan famosa que bien puede uno comenzar una novela con ella a modo de guiño o de homenaje.

Fuente: Expresiones y dichos populares de José Calles y Belén Bermejo

28 thoughts on “Era de noche y, sin embargo, llovía

  1. esta frase la escuche hace mucho tiempo y siempre pense que carecia de sentido, desde pequeña, hoy no se porque lo estaba comentando con mi hija entre risas y lo he buscado por curiosidad,y me alegro de ver q hay mas gente que opina lo mismo

  2. Yo me los sabia asi:
    "Era de noche y sin embargo, llovia. El capitan de la horda levantose y dijo: Pepe cuenta ese cuento que tan mal sabes y tan bien dices. Pepe levantose y dijo: "Era de noche,y sin embargo, llovia. El capitan de la horda …."

  3. yo la recuerdo así: Era una noche de sol que sin embargo llovía, había una rana nadando en una balsa vacía. Llegue a casa, atranqué la luz y apagué la puerta, colgué la ropa sobre la cama y me acosté en la percha. A la mañana siguiente oí una voz que decía: "Asómate a la vergüenza cara de poca ventana, dame un vasito de sed que me estoy muriendo de agua".

  4. Era de noche y sin embargo llovía, cuando una manada de cerdos revoloteaba de flor en flor, como sutiles mariposas y a la potente luz de un farol apagado, un ciego leía un periódico sin letras que decia: A descarrilado un tren en alta mar, porqué se le ha incendiado la via; los pasajeros han tenido que huir en bicicleta y uno que iba en moto, iba tan deprisa que al chocar contra una piedra de mechero, le salió tanta sangre de la cabeza, que un barco que volaba por el aire creyó que era el Mar Rojo.

  5. A mí, me lo comentaba mi padre como un jeroglífico de tonterías. Decía así;
    Era una noche con sol y si embargo llovía.
    En una balsa vacía, una rana muerta nadaba
    A la luz de un candil apagado, un ciego leía un periódico, un manco escribía una carta y un calvo que estaba allí, se le ponían los pelos de punta.
    Llegué a mi casa atranqué la luz, encendí la puerta,
    colgué la chaqueta en la cama y me acosté en la percha.
    A la mañana siguiente oí una voz que me decía, asómate a la vergüenza cara de poca vergüenza.
    Creo que era asi.

  6. Era una tarde de sol y sin embargo llovía, nadaba na rata muerta en una charca, vacía. Asustao me fuí a casa, abrí la luz y encendía la puerta, tiré mi abrigo en la cama y me colgué en la percha.
    Soñé con el hermano de mi portera, que era hijo único y vendía periódicos en una lencería. Su cuñada estudiaba inglés en la hora de catequesis, con un cura ateo que solo hablaba francés…

  7. Mi abuelo siempre lo recito asi: era una noche de verano y, sin embargo, llovia; a la luz de un farol apagado un ciego leia esta poesia; los cuernos de un carnero mocho asomaron por mi ventana; cerre la luz, apague la puerta, colgue la cama y me acoste en la percha.

  8. Mi abuelo siempre lo recito asi: era una noche de verano y, sin embargo, llovia; a la luz de un farol apagado un ciego leia esta poesia; los cuernos de un carnero mocho asomaron por mi ventana; cerre la luz, apague la puerta, colgue la cama y me acoste en la percha.

  9. Era una noche de sol y sin embargo llovía, nadaba una rana muerta en una charca vacía, un ciego leía un periódico sin letras a la luz de un cigarro apagado y un calvo le decía, "no digas tanta tonterías que se me ponen los pelos de punta", al llegar a casa colgué en abrigo en la cama y me acosté en la percha….,

    Sigue pero no me acuerdo…

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