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miércoles, 31 de agosto de 2011

42 intentos de atentado contra Hitler

No hace mucho, gracias a Hollywood, se hizo famoso el atentado llevado a cabo contra Hitler por parte de Stauffenberg, conocido como Plan Valkiria. Estuvo cerca este intento de acabar con el líder del Reich, pero fracasó, como los otros 42.

Ese es el número que se estima de tentativas de atentado que sufrió el líder nazi, sin éxito todas ellas, como bien sabrán. Supongo que esto se debe en parte a la buena protección de la SS, a la mala planificación de algunos atentados y, seguramente, también algo a la suerte. El enemigo intentó acabar con él, pero también hubo ataques desde sus círculos más cercanos.

Aunque los historiadores y fuentes suelen hablar de esas 42 tentativas, hay algunas destacadas y muy documentadas:
  • En 1923, cuando Hitler y sus camisas pardas intentaron hacerse con el poder en Alemania, la propia policía intento asesinarle.
  • En 1939, en la cervecería Bürgerbräukeller habían colocado un explosivo para acabar con él. Hitler iba a dar un mitin, pero en el último momento adelantó la hora del mismo presentando antes de tiempo y sin avisar. Dio su charla y salió. El dispositivo explosionó unos minutos después matando a siete personas.
  • En 1943 intentaron acabar con él mientras volaba en su avión privado, el Cóndor. Las bombas no explotaron. 
  • En 1943 varios oficiales alemanes planearon acabar con el Führer a la vez que se suicidaban. El plan era hacer explotar una bomba que portaban, cuando estuvieran junto a él. No lograron acercarse lo suficiente para asegurar el éxito y el plan fracasó.
  • En 1944, el Plan Valkiria, del que hablaba antes, estuvo muy cerca. Colocaron una bomba muy cerca de Hitler, a un par de metros, mientras este estaba reunido. Uno de los presentes tropezó con el maletín y lo movió. La suerte quiso que finalmente quedara una gruesa y sólida pata de la mesa entre el maletín y Hitler. 
A todos estos hay que sumar planes aliados para acabar con Hitler usando francotiradores, veneno, bombas, acabando con su tren… Y después de todo, después de 42 planes infructuosos, acabó suicidándose cuando ya todo estaba perdido para su bando.

martes, 30 de agosto de 2011

Aviones de combate a reacción

Esta entrada se sale un poco de la forma habitual, aunque no deja pasar la oportunidad de contarles una curiosidad, en concreto sobre el avión Phantom. Les voy a hablar de una colección de aviones a escala que acaba de lanzar Planeta DeAgostini. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial, la aeronáutica militar se ha superado constantemente y ha producido algunas máquinas verdaderamente espectaculares y cuya tecnología era la más avanzada en cada momento.

Aviones como el F-4 Phantom, el Mirage III, el Mig-29, el Harrier, F-14 Tomcat, el Super Étendard, el Tornado, el Star_ghter o el Typhoon, están presentes en la colección. Los modelos están fielmente representados y cada entrega se acompaña de un fascículo con todos los detalles. Con esta obra editorial podrán conocer la evolución de la aviación militar contemporánea y de todas sus técnicas y estrategias.

La primera entrega solo cuesta 2,99 € y ya está en la calle. Si le interesa, pueden ver todos los detalles aquí.

Como decía, uno de los aviones presentes es el Phamton, que se iba a llamar Satán, pero finalmente no pareció un nombre muy adecuado para un avión de combate y el gobierno presionó para cambiar a Phantom, es decir, fantasma. El emblema del avión fue creado por Anthony Wong y es algo parecido a un fantasma, conocido por El Espectro (The Spook). Esta figura del emblema está presenta en todas las partes del avión y en todos los accesorios. Además, es adaptada en muchos casos al país que es propietario del avión. Así, los Phantom británicos en ocasiones tienen un Spook con bombín y pipa, muy propio de los ingleses.

[entrada patrocinada]

lunes, 29 de agosto de 2011

La calavera en "Los embajadores", de Holbein


El cuadro que vemos arriba se conoce habitualmente con “Los embajadores”, pero su título real es “Jean de Dinteville y Georges de Selve”, que son los personajes que lo protagonizan. Es obra de Hans Holbein, el Joven, y es tremendamente conocido. Data de 1533 y es casi un cuadrado perfecto de poco más de 2 metros de lado.

La obra está cargada de simbolismos y dobles lecturas, pero hay un objeto que se lleva la palma en este aspecto. Como ven, en la parte inferior central de la obra, y ocupando una zona significativa, hay una estrecha figura blanca y negra. Durante años no se supo ver qué era lo que Holbein había colocado allí.

Ya en el siglo pasado, un historiador del arte llamado Jurgis Baltrusaitis, descubrió que lo que se escondía en aquella forma era una anamorfosis de un cráneo humano. Una anamorfosis no es más que una deformación de una imagen realizada por algún procedimiento óptico, que es reversible, es decir, que puede verse la imagen original, antes de deformarse, invirtiendo el método.

Sin usar un método informático para ver la imagen clara, podemos utilizar una cuchara, tal y como muestra la imagen siguiente. Sin duda, un detalle curioso y sorprendente. En cualquier caso, personalmente me llama la atención el trabajo que hubo de llevar a cabo el autor para pintar deformado y con total exactitud el cráneo.

domingo, 28 de agosto de 2011

Islero y otros toros míticos


En este verano en el que toro Ratón se ha hecho con un hueco en la actualidad, trágicamente, todo hay que decirlo, voy a dedicar una entrada a otros toros míticos. Sin ser aficionado, mucho menos entendido, en el mundo taurino, sí conozco el nombre de algún toro, casi siempre por haberse cobrado una vida, pero algún otro por ser un triunfador, como el caso del toro Muroalto. Supongo que muchos de ustedes conocerán a “Islero”, y por él comenzamos el repaso.
  • “Islero” es el nombre del toro que mató a Manolete. En Linares, el 28 de agosto de 1947 (hoy es el aniversario, por cierto), este toro de Miura acabó con el mito del toreo y pasó él a la historia del mismo.
  • “Bailaor” acabó con Joselito, “Gallito” el 16 de mayo de 1920. Dejó viudo en el mundo taurino a Belmonte, que protagonizaba por aquel tiempo una rivalidad con Joselito que llenaba plazas y páginas.
  • “Jocinero”, otro toro de Miura, se llevó por delante a José Rodríguez, “Pepere”, abuelo de Manolete. Nieto y abuelo muertos por los Miura. Aquel abril de 1862 comenzaba la leyenda negra de este hierro.
  • “Pocapena”, de Duque de Veragua, también es un toro mítico. Se cobró la vida de Manuel Granero en 1922, después de cornearle ferozmente.
  • “Avispado”, el toro que acabó en septiembre de1984 con “Paquirri” en la plaza de Pozoblanco. Poco que añadir en este caso, que, a pesar de ser entonces un niño, recuerdo claramente cómo fue toda una conmoción nacional en España.
  • “Burlero”, de la ganadería de Marcos Núñez, dejó muerto en Colmenar Viejo un 30 de agosto de 1985 a José Cubero, “Yiyo”, después de una terrible cornada.
Pero no todos los toros con página propia en la historia de la tauromaquia son por haber regado de sangre el albero.
  • “Tapabocas”, un toro que dejó a Domingo Ortega, una figura enorme, sin aliento para sacarle al toro todo lo que tenían. El público abroncó al diestro y premió al animal con dos vueltas al ruedo.
  • “Civilón” fue un toro indultado en 1936 en Barcelona. En el campo, según dicen, los niños jugaban con él y cuando fue lidiado, en mitad de la pelea con el picador, el mayoral de la ganadería Cobaleda llamó al toro y este acudió manso al lado del hombre que lo había cuidado en el campo. Aquello hizo que el público pidiera y consiguiera el indulto. Por cierto, “Civilón” tiene su lugar en la Wikipedia en alemán
  • “Malagueño”, un toro de Manuel García Aleas, en 1925, consiguió tres vueltas al ruedo y una oreja para el ganadero. Según parece, un caso único.
  • “Cochaíto”, en mayo de 1928, le permitió a “Chicuelo” enlazar 22 naturales seguidos, según los papeles, perfectos.

jueves, 25 de agosto de 2011

Jesucristo, fusiliado el 3 de mayo de 1808

Ya he comentado otras veces que las obras de arte, las grandes obras de arte especialmente, tienen un incontable número de detalles que no suelen ser casualidad, sino que son guiños o mensajes no tan obvios que el autor dejó ahí plasmados. Por ejemplo, no hace mucho comentábamos como Vermeer había dejado un clavo en su obra “La Lechera”, después de eliminar del lienzo un cuadro que colgaba en la pared. Quitó este cuadro pero dejó el clavo que lo sujetaba.

En la famosísima obra “El tres de mayo de 1808 en Madrid”, también conocida como “Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío” o “Los fusilamientos del tres de mayo”, Francisco de Goya plasmó uno de los momentos más crueles del inicio de la revuelta española contra el imperio francés que invadía España. Después de sofocar las revueltas, aquella noche del 3 de mayo de 1808 los franceses fusilaron a muchos madrileños.

Al ver la composición del cuadro ya podemos intuir que el personaje principal, el hombre de la camisa blanca, que afronta su final frente a los cañones de los fusiles franceses, tiene una postura que emula a Jesucristo en la cruz. Y por si la postura no fuera suficientemente explícita, Goya dejó una marca en la mano derecha del hombre que remarca este paralelismo con Jesucristo.

Como vemos en la siguiente imagen, Goya pintó en la mano las marcas del martirio en la Cruz de Cristo, los agujeros de los clavos en las manos. No hay que olvidar que estas heridas en las manos y pies de Cristo tienen un papel muy relevante en la Biblia, ya que sirven para demostrar que el resucitado era el Cristo crucificado. Seguro que esa marca en la mano que pintó Goya no es algo casual.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Galileo, midiendo el tiempo con el pulso



En una ocasión en la catedral de Pisa, Galileo se entretenía viendo cómo oscilaban las enormes lámparas que colgaban del techo, mecidas por las corrientes de aire. El científico tenía por entonces tan sólo 16 años pero ya intentaba comprender y explicar todo cuanto estaba a su alcance.

Se percató de que las lámparas alternaban arcos grandes y pequeños. Sin saber muy bien qué buscaba, Galileo se tomó el pulso y comenzó a contar las pulsaciones que tardaba una oscilación larga y las que se tomaba una corta para completar su recorrido. Le llamó la atención que el número de pulsaciones era similar en ambos casos. Es decir, la lámpara tardaba lo mismo en hacer un arco grande que uno pequeño. Este descubrimiento está relacionado con la llamada Ley de Péndulo.

Pero no es lo más importante, en este caso, el descubrimiento físico, sino la idea de medir el tiempo con el propio corazón, me parece toda una muestra de talento. Eso sí, esperemos que no se le acelerara al comprobar una teoría, porque echaría todo a perder.

Fuente: Momentos estelares de la ciencia, de Isaac Asimov

martes, 23 de agosto de 2011

Un poco de teatro para liberar al prisionero

Después de la batalla de Poitiers, en 1356, un noble llamado Archibald Douglas fue capturado por los franceses. Por supuesto, iba con su mejor armadura y mostrando el gran señor que era. Como sabrán, en aquel tiempo los nobles eran capturados vivos en las batallas ya que los rescates que se pagaban en estos casos eran sustanciosos. Un noble capturado era mucho más valioso que uno muerto.

Junto a Douglas, entre otros, también fue capturado otro caballero, Sir William Ramsey de Colluthy, familiar del primero. Cuando los franceses comenzaron a inspeccionar a sus prisioneros, Sir William comenzó a gritar apuntando con el dedo a Douglas: “traidor, asesino, ¿cómo te atreves a ponerte la armadura de tu señor? Maldito esclavo, ven aquí y quítame las botas”.

Douglas le siguió el juego y le quitó la bota a Sir Willliam. Este le golpeó con la bota y siguió con los insultos. Los franceses, no acababan de creerse el paripé y si bien no conocían a los señores que tenían capturados, seguían guiándose por la hermosa armadura de Douglas y por lo tanto tomando a este por un gran noble.

No es un señor, dijo Sir William, no es más que un esclavo que se ha puesto las ropas de su amo. Habrá asesinado a mi primo, su señor. Vete a buscarlo, maldito traidor, para que podamos enterrarlo como merece. Mientras decía esto, Sir William cogió a Douglas y lo expulsó del lugar donde estaban presos para que buscara a su supuesto señor. Y aprovechando el momento, Douglas se largó de allí.

Espero que al menos, una vez a salvo, tuviera la decencia de pagar el rescate de su primo, el bueno de Sir William que le había sacado de las manos francesas con un teatro oportuno y ocurrente.

Fuente: Military's strangest capaigns and characters, de Tom Quinn

lunes, 22 de agosto de 2011

Suplantando a Dámaso Alonso



Dámaso Alonso fue un escritor y filólogo español, nacido en 1898 y fallecido en 1990, antes de ayer como quien dice. Aunque en 1978 fue Premio Miguel de Cervantes, todos tenemos un comienzo y estos días se retrotraen a 1921 en el caso de nuestro protagonista de hoy. Por entonces publicó sus primeros versos en la editorial Galatea.

Según parece, un joven soldado que compartía con el autor el nombre, compró gran parte de los ejemplares a la venta, que no fueron muchos, y se dedicó a repartirlos entre sus amigos atribuyéndose la autoría de la obra. Este hecho llegó a los oídos del literato, que fue al encuentro del soldado.

Frente a la reprimenda del autor original el impostor respondió: “No se crea, don Dámaso, a veces me ha perjudicado [suplantarle]. Mi novia me abandonó cuando leyó en la prensa que el poeta Dámaso Alonso iba a contraer matrimonio”.

Frente a esta respuesta, parece que se ablandó el escritor y perdonó al soldado. Tal es así que surgió la amistad entre ellos a partir de aquel momento.

Fuente: Historia y vida #460

domingo, 21 de agosto de 2011

La Furia Española

La presencia del fútbol en la sociedad actual es enorme y se lleva buenas horas en los informativos, periódicos y en las emisoras de radio. Y, como es lógico, se adueña de expresiones y dichos. Seguro que la mayoría de nosotros responderíamos hablando de la selección nacional de fútbol si nos preguntaran por la “Furia Española”, pero este dicho tiene un origen mucho anterior.

Concretamente nos tendremos que retrotraer hasta 1576, cuando las tropas españolas saquearon Amberes. Esta denominación de “Furia Española” tiene un aspecto peyorativo ya que tiene su origen en los países europeos enemigos del Imperio Español en aquel momento. Representa la brutalidad de las tropas imperiales durante el asedio de dicha ciudad y, aunque no diré yo que sea fama inmerecida, conviene recordar que la famosa Leyenda Negra embadurna todas las opiniones al respecto de España que se forjaron en aquel tiempo y lugar.

Debido a la falta de pagas para las tropas, en julio de 1576 se amotinó el tercio de Valdés y ocupó la ciudad de Aalst para sabotearla sin piedad. Esto causó que los nobles flamencos autorizaran a la población a armarse y luchar contra todos los españoles, soldados o no. En este contexto, los rebeldes holandeses, incluida la propia población de Amberes, intentaron hacerse con el castillo de Amberes, defendido por las tropas españolas de Sancho Dávila.

Los amotinados de Aalst, al conocer el ataque al castillo que defendían sus compatriotas, marcharon en dirección a Amberes, donde llegaron el 4 de octubre. No fueron los únicos, también llegaron hasta allí las tropas de Julián Romero y Alonso de Vargas. Todos estos soldados, junto con los del castillo, tomaron las calles de Amberes y una vez rendida la rebelión holandesa, saquearon, incendiaron y abusaron de la ciudad durante tres días. Los muertos se contaron por miles.

Esta fue la otra y primera “Furia Española”, anterior a la futbolística. Su uso en el mundo del balompié para identificar a nuestra selección comenzó, curiosamente, en los Juegos Olímpicos de 1920, celebrados en Amberes. Y, como la historia está llena de guiños, uno más lo tenemos en que la “Furia Española” se hizo campeona del mundo en 2010 derrotando a los Países Bajos en la final.

jueves, 18 de agosto de 2011

El Dr. Holmes, uno de los primeros asesinos en serie



Si han leído el título de la entrada, ya saben por qué es famoso Herman Webster Mudgett, también conocido como Dr. Holmes o H. H. Holmes. Nacido en 1861, este estadounidense se casó jovencito con una joven adinerada que le ayudó a pagar sus estudios de medicina. Las mujeres no se le daban mal y su vida amorosa fue movidita, incluyendo alguna estafa a sus amantes.

Después de varios trucos y trampas, construyó un hotel, encargando sucesivamente la obra a varias empresas, de tal forma que ninguna de ellas llegó a conocer en detalle el edificio. Y es que este fue diseñado desde el primer momento con el objetivo criminal. Cada habitación tenía trampas, puertas que daban a un laberinto, mirillas escondidas… Incluso dispuso un sistema remoto por el que podía asfixiar mediante la emisión de gas a sus clientes en las propias habitaciones.

El hotel abrió sus puertas el primer día de mayo de 1893 y durante seis meses fue un infierno en el que el Dr. Holmes se dedicó a matar mujeres.

Finalmente fue capturado por la policía y procesado. Confesó 27 asesinatos, pero su palabra no parece muy fiable ya que incluso confesó haber asesinado a personas que seguían con vida. Según los restos encontrados en el hotel, el número de muertes fue considerable y algunas fuentes hablan de incluso 200 asesinatos.

Fue condenado a muerte por el Tribunal de Filadelfia y acabó en la horca en mayo de 1896. Aquí acabó la carrera criminal del Dr. Holmes, uno de los primeros asesinos en serie estadounidenses de la historia.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Ramiro Sánchez, dos hijos con el mismo nombre



Todos sabemos la importancia de la descendencia cuando de reyes y títulos se habla. Si un rey moría sin descendencia, su línea dinástica se perdía, y eso no podía permitirse. Tal era el problema que son muchos los casos en los que si no había descendencia legítima, se buscaba algún hijo ilegítimo que se hiciera cargo del título y las posesiones una vez muerto el padre.

Esto mismo le ocurrió al navarro Ramiro Sánchez, que viendo que su matrimonio no daba frutos, le pudo la impaciencia y se amancebó con la suerte de tener un hijo. Le puso a este el nombre de Sancho Ramírez y en un primer momento parecía que el destino iba a sonreír a este muchacho, bastardo.

Pero quiso la naturaleza que, aunque tardía, su mujer Ermesinda cumpliera como madre y le diera un hijo. El padre de ambos muchachos no dudo en ponerle a este nuevo hijo el mismo nombre que le había dado al anterior. Sin duda Ramiro Sánchez tenía claro el nombre que quería para su heredero, y una vez que tuvo uno legítimo, no le dio importancia al hijo concebido fuera del matrimonio, aunque fuera el mayor.

Por lo tanto, dos hijos con el mismo nombre. Uno, el mayor, bastardo. Otro, el menor, nacido dentro del matrimonio. Es obvio que el segundo fue el que heredó el reino.

Fuente: La gran aventura del reino de Navarra, de Juan Ramón de Andrés Martín y otros.

Nancy Wake, una heroina de la Segunda Guerra Mundial



Hace apenas 10 días fallecía en el Reino Unido Nancy Wake, una mujer australiana que fue una figura importante en la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial. No en vano llegó a ser la mujer del bando aliado con más condecoraciones: Legión de Honor, la medalla de la Resistencia, la medalla George y la medalla de la Libertad.

Nacida en 1912, se casó con un francés y en Francia estaba cuando Alemania invadió el país. No tardó en unirse a la resistencia francesa con una efectividad y entrega que la hicieron merecedora de una persecución terrible por parte de la Gestapo. Estos le habían dado el nombre en clave de “Ratón Blanco”.

En 1943 el enemigo había puesto precio a su cabeza: 5 millones de francos. Cuando su red cayó en manos de los nazis, hubo de huir de Marsella y llegar a Gran Bretaña vía España. Su marido no tuvo tanta suerte y fue ejecutado por la Gestapo. Se unió al SOE (Specials Operations Executive) y volvió a Francia para servir de enlace entre la resistencia francesa y Londres. Reclutó miembros y se ocupó de la actividad de resistencia antes del desembarco de Normandía.

Sin duda, era una mujer valiente y entregada a la causa. Incluso llegó a matar a algún enemigo con sus propias manos. También es loable una ocasión en la que recorrió más de 800 kilómetros en bicicleta, en peligro constante, para entregar unos códigos clave en las comunicaciones.

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